El grupo islamista palestino Hamás difundió este miércoles un comunicado en el que describe la masacre del 7 de octubre de 2023 como un «hito histórico», reivindicando en sus redes la resistencia frente a Israel como un «derecho legítimo».
En el texto publicado con motivo del tercer aniversario del ataque, en el que según las estimaciones fueron asesinadas alrededor de 1.200 personas, Hamás —considerado movimiento terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos— definió la acción como una «respuesta natural» a «décadas de amargo sufrimiento» que atribuye a Israel.
En ese marco, rechazó los intentos de presentar el conflicto como si hubiera comenzado ese día, calificando esa postura de una «distorsión flagrante de la realidad».
El grupo elogió a sus combatientes, «especialmente de las Brigadas Al Qásam», su brazo armado, a quienes asignó el mérito de haber «derribado el mito del ejército invencible» con la operación que Hamás y otras milicias, como la Yihad Islámica Palestina, denominaron Inundación de Al Aqsa.
Una tregua inestable
La ofensiva contra el sur de Israel dejó aproximadamente 1.200 muertos y 251 rehenes, y dio paso a una respuesta militar israelí sobre la Franja de Gaza que, según el Ministerio de Sanidad del enclave, ha causado la muerte de más de 74.200 palestinos y ha dejado 175.000 heridos, además de miles de desaparecidos.
A pesar del alto el fuego que entró en vigor en octubre del año pasado, Hamás sostiene en su comunicado que el «genocidio» prosigue y que el Ejército israelí, que hoy ocupa cerca del 70% de la Franja, ha matado «con nuevos métodos» a casi 1.500 palestinos.
No obstante, el movimiento reiteró su compromiso con el acuerdo de cese al fuego y responsabilizó a Estados Unidos y a los mediadores de obligar a Israel a cumplir sus obligaciones y aplicar la hoja de ruta pactada para lograr el fin total de la agresión, el alivio humanitario y la reconstrucción de Gaza.
Hamás solicitó además a la Corte Penal Internacional (CPI) y a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que juzguen al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a miembros de su Gobierno y del Ejército, y celebró las campañas internacionales de boicot contra Israel, que, según el grupo, sufre una erosión «sin precedentes» de su apoyo internacional, incluso entre sus aliados occidentales.
«Gloria» pese al elevado costo
El portavoz militar de las Brigadas Al Qásam, Abu Obeida, celebró en su canal de Telegram el tercer aniversario del «Gran Cruce», jornada en la que aseguró que sus combatientes «desmantelaron, de una vez por todas, la doctrina de seguridad de la ocupación».
«Al enemigo se le agotó toda capacidad de disuasión, de victoria decisiva y de alerta temprana. Un saludo, cargado de gloria y orgullo, a los héroes y mártires del Gran Cruce, comandantes y soldados por igual, y a nuestro gran pueblo, principio y fin de la historia», reza uno de sus mensajes.
A los dos millones de gazatíes, Abu Obeida les recordó que, aunque el precio «ha sido alto», las generaciones los recordarán como «artífices de la gloria» y como «quienes cambiaron el rostro de la historia y el equilibrio de poder mundial».
El portavoz destacó el apoyo de los hutíes en Yemen, de Hezbolá en el Líbano, de distintas milicias iraquíes y del Gobierno iraní, y llamó al resto del mundo a actuar contra Israel.




