Rusia dijo este miércoles que no existe «ningún riesgo epidémico» en Siberia tras el fallecimiento de una trabajadora de un centro de investigación sobre la peste, mientras Mongolia ordenó aumentar «la vigilancia» en la frontera y varios países exigieron mayor transparencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también indicó que no cuenta con información suficiente sobre lo ocurrido.
El medio ruso People of Baikal informó la semana pasada sobre la muerte por peste de una mujer de 28 años que desempeñaba tareas en el laboratorio de ese instituto en Irkutsk.
El Servicio Federal de Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor (Rospotrebnadzor) afirmó que concluyó el control médico de más del 90% de las personas que habían tenido contacto con la paciente y que no se han detectado problemas de salud vinculados a una enfermedad infecciosa.
Según la agencia, dos comisiones de especialistas en seguridad biológica determinaron que no se constató ninguna emergencia relacionada con la manipulación de microorganismos patógenos y aseguraron que «no existe ningún riesgo epidémico para la población de Irkutsk».
Rospotrebnadzor agregó que la técnica de laboratorio «se había vacunado y contaba con inmunidad frente a las infecciones peligrosas con las que trabajaba».
No obstante, en rueda de prensa el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que la organización todavía no dispone de «una visión completa» y por tanto no puede «realizar una evaluación completa de riesgos». Anteriormente había pedido aclaraciones sobre informaciones periodísticas que mencionaban un segundo empleado con neumonía de origen indeterminado.
Rusia descarta “riesgo epidémico” por caso de peste en Siberia
Las autoridades llamaron a solo dar crédito a información emanada por la agencia de salud pública del país. La OMS, sin embargo, dijo carecer de “una visión completa” de lo sucedido. https://t.co/ugkUBrDU44 (dz)
— DW Español (@dw_espanol) October 7, 2026
El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, pidió que se otorgue crédito únicamente a las declaraciones de la agencia sanitaria del país, que estableció que la trabajadora murió a causa de una «neumonía» de origen «indeterminado» y sin relación con su labor profesional. «Los medios informan mucho, y la inmensa mayoría de lo que los medios están difundiendo respecto a esta situación es información falsa», afirmó Peskov.
Como en días anteriores, el vocero del Kremlin volvió a pedir calma. Mientras tanto, el Ministerio de Salud de Mongolia dispuso medidas de «vigilancia sanitaria» en su frontera con Rusia «con el fin de prevenir posibles riesgos», y la embajada de Estados Unidos en Moscú avisó a sus ciudadanos sobre un posible brote de peste neumónica y les instó a abandonar el país lo antes posible.
El término peste (chumá, en ruso) prácticamente desapareció del discurso oficial, salvo por una mención aislada del gobernador de la vecina región de Buriatia, que lo utilizó el 2 de octubre. De igual modo, varios medios tuvieron que retirar informaciones publicadas en sus sitios web.
El diario Izvestia informó el pasado viernes de la apertura de una investigación penal por supuesta violación de las normas sanitario-epidemiológicas como causa de la muerte de una persona; esa información fue posteriormente eliminada.




