La Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos rechazó la asignación prevista para la educación superior en el Presupuesto 2027 tras dos votaciones que terminaron en empate. Las fuertes críticas de rectores de universidades públicas y privadas, junto con una enérgica carta enviada desde el exterior por el rector de la Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, marcaron el intercambio.
Después de empatar en dos ocasiones durante la mañana, la Cuarta Subcomisión Mixta de Presupuestos optó por rechazar la partida de educación superior propuesta por el Ministerio de Educación, con tres votos en contra y uno a favor.
La postura en contra contó con el respaldo de la senadora de la Democracia Cristiana, Yasna Provoste; la diputada del Partido Comunista, Daniela Serrano; y el diputado del Partido de la Gente, Juan Marcelo Valenzuela.
En contraste, el senador de la UDI Sergio Gahona, quien sustituyó al senador Iván Moreira, fue el único parlamentario que respaldó la propuesta del Ejecutivo.
La resolución estuvo marcada por objeciones que vinieron desde distintos sectores del mundo académico, sobre todo de rectores de instituciones públicas y privadas, quienes alertaron sobre las consecuencias de recortar recursos para las casas de estudio superiores.
Una de las reacciones más contundentes provino desde el exterior, mediante una carta firmada por el rector de la Pontificia Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, en la que instó a los legisladores a vetar la propuesta presupuestaria.
En esa comunicación, la autoridad universitaria advirtió que el proyecto “pone en riesgo los principios” del sistema universitario chileno, al que calificó como uno de los más robustos de América Latina.
“Me resulta difícil comprender, y estimo que al país también le costará entender, por qué se recortan los recursos justamente donde el Estado ha obtenido sus mayores retornos”, cuestionó De la Llera.
Tras la votación, la jefa de bancada del Partido Comunista, Daniela Serrano, explicó que el rechazo obedeció a la insuficiencia de los recursos y al impacto negativo que la medida tendría sobre las universidades estatales, en especial las ubicadas en regiones.
“Se rechazó lo relativo al financiamiento de la educación superior por ser insuficiente. Se recortan los aportes basales a las universidades del Estado; es un golpe directo a nuestras casas de estudio regionales. Esto lo advirtió de manera transversal el mundo académico”, criticó.
Así, la financiación de la educación superior quedó como uno de los primeros focos de conflicto en la discusión del Presupuesto 2027, con cuestionamientos que atravesaron las divisiones políticas y que anticipan un intenso debate sobre los montos que el Gobierno propone asignar a las universidades.




