Este viernes se informó que la jurista sudafricana Navi Pillay, antigua integrante de la Corte Penal Internacional, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz gracias a una extensa trayectoria en casos de derechos humanos, tanto en África como Medio Oriente.
En el fallo, el presidente del Comité Nobel Noruego, Jørgen Watne Frydnes, afirmó que el Premio Nobel de la Paz 2026 se otorga a una persona que, con un valor e integridad excepcionales, ha contribuido a abrir el camino hacia un orden jurídico mundial más amplio e inclusivo.
Pillay, de 85 años, ha liderado causas relevantes durante cuatro décadas, estableciendo precedentes en asuntos como sentencias por genocidio, la violencia contra las mujeres y las luchas sociales en su país de origen.
Gran parte de su reconocimiento se forjó en Sudáfrica, cuando en 1973 logró que los presos políticos de la cárcel de Robben Island, donde Nelson Mandela pasó 27 años privado de libertad, pudieran acceder a asistencia jurídica.
Según DW, ese antecedente abrió un precedente que permitió que varias personas, entre ellas Mandela, tuvieran la posibilidad de salir de la prisión con el tiempo.
En 1995, cuando Mandela ya ocupaba la presidencia, Pillay fue nombrada para integrar el Tribunal Superior, transformándose en la primera mujer no blanca en asumir un puesto de tal envergadura.
Por ello, en la actualidad se la considera una de las figuras centrales en la lucha contra el apartheid, al mismo nivel que el exmandatario.
«Debe ser una broma. Sus aplausos significan todo para mí. Pero, como abogada y jueza, aún quiero comprobar esto», dijo al recibir el reconocimiento.
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The Norwegian Nobel Committee has decided to award the 2026 #NobelPeacePrize to Navanethem “Navi” Pillay for her efforts to promote peace and international law.#NobelPrize https://t.co/97vurspw6z
— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 9, 2026
Otro episodio destacado de su carrera está vinculado a Ruanda, cuando formó parte del Tribunal Penal Internacional que investigó los genocidios en ese país entre 1995 y 2003.
De hecho, en 1998 emitió la condena contra el exalcalde Jean-Paul Akayesu por genocidio y otros crímenes.
Según la agencia EFE, la galardonada ha ayudado a perfilar normas y principios jurídicos relevantes, ya que cuando el tribunal para Ruanda determinó que la violación y la violencia sexual podían constituir crímenes de lesa humanidad, además de genocidio, «su influencia fue un factor decisivo», subrayó la comisión.
En ese mismo proceso, Pillay desempeñó un rol clave en otro avance legal: por primera vez un acusado (Akayesu) fue imputado por incitación al genocidio únicamente por difundir propaganda, indicó el Comité.
El Comité afirmó que Navi Pillay ha pedido cuentas a los Estados y a sus líderes nacionales, y ha llevado esperanza a víctimas de la violencia y los conflictos.
2026 Nobel Peace Prize laureate Navi Pillay’s commitment to universal legal principles and her firm moral compass are constants in a long career. Born into a family of Indian Tamil origin under apartheid in Durban, South Africa, Pillay became a lawyer and legal pioneer, confronting deep structural discrimination, segregation and exclusion. A common thread runs from her early work defending Nelson Mandela and others who stood up against apartheid to her service as a judge in some of the key international court cases of our time.
This year’s laureate has significantly enlarged the scope and impact of international law. She has served as a judge on the High Court in South Africa, the International Criminal Tribunal for Rwanda and the International Criminal Court. She was the United Nations High Commissioner for Human Rights and, until recently, she chaired the UN Independent International Commission of Inquiry on the Occupied Palestinian Territory. Today Navi Pillay is a judge on the International Court of Justice in the case where Myanmar stands accused of genocide.
In historic international court cases, she has shown that legal measures can help prevent acts of war and violence. Navi Pillay has also contributed to strengthen the institutions of international law. Her independence, expertise and steadfastness have made her one of the most respected international jurists of our time.
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Asimismo, entre 2021 y 2025 Pillay presidió la comisión independiente de Naciones Unidas sobre Israel y los territorios palestinos ocupados, que concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza, algo que el Gobierno israelí rechazó.
«Los crímenes cometidos por una parte no justifican los cometidos por la otra», resumió Pillay.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) aún no se ha pronunciado sobre las acusaciones de genocidio contra Israel, mientras que la Corte Penal Internacional ha dictado una orden de arresto contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu por, entre otros cargos, usar el hambre como arma de guerra en Gaza.
Precisamente las pesquisas sobre Palestina y Afganistán son el argumento de Trump para imponer sanciones a jueces y fiscales de la CPI. La jurista también ha sido objeto de críticas por parte del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.




