El biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, detalló el convenio con Autopista Central para reducir el cobro del TAG a cambio de una extensión de la concesión y entregó su respuesta frente a las críticas relacionadas con el impacto fiscal.
En diálogo con el Expreso Bío Bío, De Grange comentó que la negociación se concretó con la concesionaria más antigua y de mayor tamaño.
Explicó que esa empresa concentra al 40% de los conductores que utilizan autopistas en la Región Metropolitana.
Afirmó que las autopistas de mayor antigüedad tienen más margen para disminuir sus tarifas, puesto que les resta menos tiempo de concesión.
Por eso indicó que se preserva el equilibrio financiero del contrato y comparó la fórmula con un crédito: a mayor plazo, menor cuota, y al banco «le da lo mismo».
«La concesionaria no está obteniendo ganancias»
Ante las consultas sobre las críticas que sostienen que esta prórroga favorece económicamente a las concesionarias, el biministro fue tajante y dijo que «aquí no hay un negocio para las concesionarias ni para el Estado… la concesionaria no está ganando plata, va a cobrar menos durante más tiempo».
No obstante, el conductor del programa recordó un reportaje de BioBioChile que calcula en 3,2 billones las ganancias de las autopistas urbanas sobre lo invertido. De Grange respondió que esas utilidades no dependen de este ajuste.
Además manifestó que la única manera de reducir las tarifas del TAG sin alargar los plazos de concesión sería que «el Estado ponga más plata».
Agregó que las prioridades actuales del gobierno están centradas en «salud, educación, pensiones, vivienda», por lo que consideró «justo» destinar los recursos de otra forma.




