Las considerables pérdidas registradas este año por el fondo E de las AFP han generado controversia sobre cómo las administradoras han gestionado los recursos de estos vehículos.
La Superintendencia de Pensiones (SP) indica que el fondo E acumuló una pérdida cercana al 10,4% entre enero y septiembre, y perdió más de un 4% solamente en octubre.
Frente a las críticas sobre supuestas ‘apuestas’ con derivados relacionadas con las tasas de interés de Estados Unidos, la Asociación de AFP ha señalado que ‘no se trata de una apuesta’ del sistema, sino de ‘una estrategia de largo plazo, que históricamente ha resultado exitosa en todos los fondos’.
La controversia por la caída del fondo E de las AFP
En una entrevista con el Expreso Bío Bío, Fernando Mejido Muñoz, consejero titular del Consejo Técnico de Inversiones de la Superintendencia de Pensiones y director nacional de la Escuela de Auditoría y Control de Gestión de la Universidad Santo Tomás (UST), abordó esta controversia, la explicó y analizó las consecuencias para quienes mantienen sus ahorros en el fondo E y están próximos a jubilar.
Esto ocurre además en el marco del inminente traspaso de los multifondos a los fondos generacionales, que será efectivo desde abril de 2027.
—¿Qué ocurrió con el Fondo E?
La novedad de estos días es que su rentabilidad sufrió una caída significativa. Se habla de alrededor de 10% de pérdida, lo que sorprende, porque se espera que este fondo muestre estabilidad a lo largo del tiempo.
¿A qué se debe esta reducción? Principalmente porque en Estados Unidos las tasas de interés han aumentado y se mantienen elevadas, y existe una relación inversa entre el precio de un bono, como instrumento de renta fija, y la tasa de interés.
—¿Por qué todas las AFP adoptaron la misma estrategia?
Las AFP operan con políticas de inversión orientadas al largo plazo, y suele observarse que adoptan decisiones muy semejantes. Esto es lo que se ha llamado efecto manada, que se espera que disminuya cuando entren en vigor los fondos generacionales.
Aunque los datos son recién conocidos, se estima que alrededor de la mitad de la pérdida responde al comportamiento normal de los mercados. El resto, posiblemente cerca del 50%, se atribuye al uso de derivados para ajustar la duración de los instrumentos de renta fija con los vencimientos de las rentas vitalicias, un asunto de carácter técnico.
Se ha hablado de ‘apuestas’ por parte de las AFP, pero creo que ese término no es apropiado. No se trata de una apuesta, sino de estrategias de cobertura basadas en expectativas sobre la evolución de las tasas. El problema es que esas expectativas parecen diferir de la dinámica actual de las tasas de interés.
—La Asociación de AFP sostiene que es una estrategia de largo plazo. Pero, dado que las AFP compiten por rentabilidad, ¿todas aplicaron la misma táctica?
Esto ha sido habitual desde la creación del sistema: no es extraño que las AFP adopten decisiones parecidas, de ahí la referencia al efecto manada. No lo planteo como una condena, sino como la forma en que han actuado.
Eso variará con la llegada de los fondos generacionales, pues las AFP dispondrán de mayor espacio para distinguirse. Por eso no sorprende que actualmente todas enfrenten pérdidas muy importantes y de magnitud semejante.
—¿Puede intervenir la Superintendencia ante un desplome de este tipo?
La Superintendencia establece un régimen de inversión que las AFP deben cumplir estrictamente. Hay límites mínimos y máximos para colocar recursos en determinados instrumentos, y un tope para invertir en derivados, factor que hoy explica parte de la pérdida.
En ese sentido, esas normas influyen. Pero no quiere decir que la Superintendencia decidiera que se usaran esos derivados de cobertura, ni que pueda controlar la evolución de la tasa de interés internacional, que, en mi opinión, resulta impredecible.
—Si el fondo se desploma, ¿puede actuar de algún modo?
Sí, puede hacerlo, y tengo entendido que así ocurrió.
Tengo entendido que se emitió alguna circular o instrucción para que las AFP fueran cerrando esas posiciones en derivados de tasa. No conozco la fecha exacta, pero comprendo que la Superintendencia sí tomó medidas en ese sentido.
Cómo actuar frente al cambio a fondos generacionales
El próximo año se pondrá en marcha lo que podría considerarse la modificación más importante de la Reforma de Pensiones: la instauración de los fondos generacionales.
Con esto se dejarán atrás los multifondos (A, B, C, D y E), y los afiliados serán ubicados de manera obligatoria y automática en uno de los 10 fondos. El primero abarcará a quienes aporten hasta los 35 años, y las etapas siguientes se conformarán en tramos de hasta cinco años, hasta que el fondo o etapa 10 agrupe a los mayores de 75 años.
Mientras tanto, habrá individuos que se retiren con el esquema de multifondos todavía en vigor.
—¿Qué sucede con quienes están próximos a jubilar y permanecen en el Fondo E?
Las personas que están a punto de jubilarse en los próximos meses, o incluso durante este año, registrarán una pérdida considerable en su fondo, y eso es innegable.
Una forma de limitar parte de la pérdida es que esas personas posterguen por un tiempo su jubilación para dar margen a una recuperación del mercado. Otra alternativa es que quienes pensaban contratar una renta vitalicia opten primero por un retiro programado y esperen antes de decidir la renta vitalicia que pretenden.
—Un oyente de 69 años afirma que se refugia en los fondos B y C y que con los fondos generacionales quedará a merced de decisiones externas. ¿Existe especulación de las AFP respecto al cambio de abril?
No; el objetivo del cambio es precisamente que cada individuo se ubique en el fondo que corresponde según su edad. Las personas más jóvenes, hasta aproximadamente los 50 años, pueden asumir mayor riesgo. Esto queda establecido en lo que se conoce como glide path o ciclo de vida.
Una pérdida del 10% o 15% para una persona joven no resulta grave, puesto que tiene amplio tiempo para recuperarla. Por ejemplo, el Fondo A cayó 40% en la crisis subprime y 20% durante la pandemia. Si alguien tiene 35 o 40 años, esas caídas no son definitivas, por así decirlo.
Los fondos generacionales están diseñados para que cada trabajador sea asignado a un fondo acorde con su edad. Quienes se acerquen a la jubilación deberían permanecer en un fondo de bajo riesgo, mientras que los jóvenes deberían estar en fondos con mayor exposición al riesgo.
Un dato: el Fondo E agrupa a más de 200 mil afiliados menores de 35 años. Para ellos, esta caída del 10% no será determinante a largo plazo, ya que disponen del tiempo necesario para recuperarse.
Un punto clave es que quienes hoy están en ese fondo no deberían traspasarse. La peor decisión ahora es cambiar de fondo, porque eso cristaliza la pérdida. Lo recomendable es esperar a que el mercado se recupere antes de considerar un cambio.
—¿Qué pérdidas afrontan las AFP como empresas con esta caída?
Ese es otro asunto relacionado con los incentivos. Es la crítica recurrente hacia las AFP: los fondos sufren pérdidas y las administradoras no las absorben.
Existe un elemento relevante llamado encaje. Actualmente la AFP mantiene el 1% de los fondos como patrimonio invertido en ellos, y ese 1% representa una suma importante. Si los fondos caen, el encaje también pierde valor.
Con la implementación de la reforma se instaurará un mecanismo de incentivos y sanciones, en el que, cuando una AFP provoque pérdidas significativas, deberá resarcirlas con su propio patrimonio.




