El hundimiento ocurrido en el sector Villa El Mirador de Arauco desató dudas sobre la forma en que se ejecutaron las obras del proyecto habitacional y sobre las advertencias que, según el municipio y los vecinos, se habrían realizado antes de que la situación se agravara.
Mauricio Salazar, administrador municipal de Arauco, afirmó que la Dirección de Obras había informado al Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) que las labores llevadas a cabo por la empresa a cargo del proyecto no eran las adecuadas.
Estos antecedentes cobran mayor importancia tras registrarse un nuevo desnivel en la calzada, aumentando la preocupación de los residentes por la seguridad de sus viviendas.
A las señalaciones del municipio se sumó el testimonio de Leslie Fierro, hija de la dueña de una de las casas más afectadas, quien relató que los vecinos alertaron sobre un fuerte estruendo durante la tarde, cerca de las 19:00 horas.
Contó que el sonido se percibió como si una estructura de hormigón se hubiese desplomado. Después de eso, los residentes avisaron a las autoridades, aunque aseguró que no recibieron una respuesta oportuna.
La mujer indicó que, bajo una cubierta de nailon, ya se veían grietas y que la calle se había fracturado antes de que el deterioro se hiciera más evidente.
Lo calificó de negligencia, afirmando que no fueron considerados y que se esperó hasta el último momento, según acusó.
Dudas sobre las obras
El administrador municipal señaló que la Dirección de Obras había puesto en conocimiento del Serviu las deficiencias detectadas en las faenas desarrolladas por la empresa vinculada al proyecto. A su juicio, las condiciones de ejecución no habrían sido las correctas, antecedente que hoy cobra relevancia frente a la emergencia.
Por ahora, las autoridades evalúan las condiciones del terreno y la evolución del socavón, mientras persisten las dudas respecto al origen del daño y las medidas necesarias para evitar que siga avanzando.
La situación mantiene a los vecinos en un estado de incertidumbre, no solo por la seguridad de sus hogares, sino también por la falta de claridad acerca de una solución definitiva.




