Este domingo se cumplirán siete años desde el estallido social del 18 de octubre de 2019, una fecha que volverá a estar marcada por actividades y convocatorias impulsadas por organizaciones sociales y estudiantiles, pese a que el Gobierno de Kast no autorizó ninguna movilización.
Entre las convocatorias se cuenta la denominada “Gran Marcha de Chile”, prevista para el mediodía en Plaza Baquedano y en plazas regionales del país, junto con la movilización “Somos Todos”, organizada por la Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras y citada en Alameda con Ahumada, en la Región Metropolitana.
Además, la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios convocó una actividad para las 14:00 horas en el Colegio Paulo Freire de San Miguel.
Frente a estos llamados, el Gobierno reiteró que no existe ninguna marcha autorizada para este domingo y anunció medidas especiales de resguardo destinadas a prevenir incidentes durante la jornada.
En ese marco, la Central Unitaria de Trabajadores se desmarcó de las movilizaciones. Su presidente, José Manuel Díaz, afirmó que la organización no ha convocado a ninguna actividad para este 18 de octubre y sostuvo que sus esfuerzos están centrados en fortalecer el trabajo territorial y la articulación entre organizaciones sociales.
Por su parte, el presidente de la Democracia Cristiana, Álvaro Ortiz, defendió el derecho a manifestarse, aunque urgió a que cualquier protesta se realice de manera pacífica para no perder el objetivo de las demandas que la motivan.
En tanto, el diputado independiente de la bancada de Renovación Nacional, Daniel Valenzuela, afirmó que no hay nada que celebrar en esta fecha y subrayó que las marchas no deberían realizarse si no cuentan con la autorización correspondiente.
Finalmente, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, hizo un llamado a resguardar la infraestructura pública, especialmente en zonas como la Alameda y Plaza Baquedano, y advirtió que se perseguirá a quienes provoquen daños o incidentes durante la jornada de conmemoración.




