La Fiscalía descartó de manera preliminar avanzar con formalizaciones por la tragedia que dejó tres fallecidos en Los Andes, al determinar que los senderistas eran un grupo de amigos que organizaron la salida y no turistas bajo la responsabilidad de un tercero.
Esa conclusión se adoptó tras las diligencias iniciales, que incluyeron la toma de fotografías, la revisión de cámaras de seguridad y la recopilación de declaraciones de testigos y sobrevivientes.
No obstante, las pesquisas continúan, explicó la fiscal Pamela Ruiz Liberón, quien puntualizó que las indagaciones están a cargo de la Fiscalía Local de Los Andes.
Según señaló, los siete involucrados serían residentes de Santiago que se turnaban mensualmente para decidir los destinos de sus recorridos y tenían la intención de pernoctar en la zona. Las víctimas mortales, en tanto, quedaron sepultadas por la nieve tras el desprendimiento ocurrido cuando intentaban regresar.
Aunque el sector presentaba riesgo y se habían registrado desprendimientos en días anteriores, se determinó que la zona no estaba prohibida. En ese marco, «se investigaba una posible cuasidelito de homicidio, pero eso hoy está un poco más claro».
En esas diligencias se descartó que se tratara de un grupo de turistas, «por lo tanto no se ordenó (…) poner a disposición a ninguna persona para control de detención hasta el día de hoy».
Actualmente personal de rescate trabaja para recuperar el tercer y último cuerpo sepultado en Laguna del Inca, con el apoyo del Comando de Rescate y Salvataje de la Armada (COMRES) y de un robot diseñado para búsqueda en profundidades.




