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Su primo robó y usó su identidad: Suprema tarda 17 años en anular dos condenas contra un inocente

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Escrito por:Megam Ossandón

Un hombre soportó dos sentencias por hurtos que en realidad fueron cometidos por su primo, quien se identificó como él ante Carabineros y en los tribunales. La suplantación fue probada en 2014, pero las condenas permanecieron en sus antecedentes.

Ricardo Merino figuraba con dos condenas por hurtos que no realizó. Su primo utilizó su nombre tanto al ser detenido como al presentarse ante la justicia, y esos delitos quedaron registrados en su historial.

Uno de los robos tuvo lugar en una tienda del centro de Santiago. El otro, al día siguiente, ocurrió dentro de un tribunal, donde se llevó el teléfono de una funcionaria.

Transcurrieron 17 años hasta que la Corte Suprema dejó sin efecto ambas sentencias. El 15 de octubre pasado, el máximo tribunal reconoció su inocencia, lo absolvió y ordenó borrar las anotaciones correspondientes a esas dos causas.

Lo sorprendente es que la suplantación ya estaba acreditada en 2014. Ese año, su primo, Álvaro Contreras, fue condenado por hacerse pasar por él. Aun así, las condenas continuaron figurando a nombre de Ricardo.

Dos robos con usurpación de identidad

Todo se inició el 13 de octubre de 2009, cuando Álvaro fue arrestado por llevarse productos avaluados en $52.969 de la tienda ubicada en Ahumada 390, en Santiago.

Al presentarse ante Carabineros, declaró llamarse Ricardo Gómez M, el nombre que entonces correspondía a su primo.

Al día siguiente fue remitido al Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago. Allí volvió a identificarse como Ricardo y el proceso concluyó con una condena de 41 días de prisión y una multa, inscrita a nombre del hombre que no había cometido el hurto.

Sin embargo, ese mismo día ocurrió otro hecho: alrededor de las 15:25 horas, Álvaro sustrajo un celular Sony Ericsson a una funcionaria del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago. El aparato estaba avaluado en $115.900.

Al ser apresado, se hizo nuevamente pasar por su primo. No solo proporcionó ese nombre y el número de cédula: además firmó el acta de notificación de derechos con esa identidad.

A la mañana siguiente compareció ante el Séptimo Juzgado de Garantía usando otra vez esa identidad. La segunda causa terminó con otra pena de 41 días, con beneficio de reclusión nocturna, igualmente registrada a nombre de Ricardo.

Su primo fue condenado, pero los antecedentes no se borraron

En mayo de 2014, Álvaro fue condenado por seis delitos de usurpación de nombre, recibiendo una pena única de seis UTM. Esa sentencia constató, entre otros hechos, que había suplantado a Ricardo en los trámites por ambos hurtos.

A pesar de ello, las dos sentencias continuaron figurando en el prontuario del perjudicado. Según expuso su defensa ante la Suprema, esas anotaciones por delitos que no cometió afectaban su honra y su vida laboral.

Ricardo, que cambió legalmente su nombre a Ricardo Merino Q. en 2021, solicitó la revisión de las condenas. El Ministerio Público también consideró que existían antecedentes para acoger la petición.

La Corte concluyó que las pruebas acreditaban que quien había sido detenido era su primo y que éste presentó una identidad falsa desde el inicio de los procedimientos. Por ello, anuló las dos condenas de 2009 y dictó una nueva resolución que absolvió a Ricardo de ambos hurtos.

Asimismo, dispuso remitir la resolución al Registro Civil, al Registro Electoral y a la Contraloría para suprimir las anotaciones de esas causas.

No obstante, la rectificación llegó 17 años después de los hechos y más de 12 años tras la acreditación de la suplantación.