La Federación de Dueños de Camiones de la Región de Valparaíso (Fedequinta) advirtió que el aumento en los combustibles ha hecho inviable sostener las tarifas de transporte vigentes y advirtió que la presión desde sus bases podría derivar en una paralización de actividades.
El colectivo explicó que los transportistas enfrentan un continuo incremento en sus costos operativos, sin que quienes generan la carga accedan a trasladar esos sobrecostos a las tarifas por viaje.
Además, señalaron que la informalidad presente en el rubro complica poder fijar precios que cubran los gastos vinculados al combustible, las reparaciones y la operación de los vehículos.
En ese marco, Fedequinta indicó que los camioneros están perdiendo clientes y que, en diversas ocasiones, las tarifas están por debajo incluso de los costos de operación.
Por este motivo, su presidente, Iván Mateluna, afirmó que la insistencia de las bases podría forzarlos a suspender labores mientras aguardan que el Gobierno implemente medidas frente al encarecimiento de los combustibles.
“Incluso están bajo los costos y nadie regula esto. La presión de las bases nos llevará obligadamente a una paralización de las actividades. El gobierno debe usar la banda que regule las alzas y las bajas de combustible. Creemos que en la reunión con las bases definitivamente se optará por paralizar la actividad”, aseveró.
La alerta se enlaza con la preocupación expresada por los camioneros independientes de San Antonio, quienes igualmente amenazaron con detener el movimiento de cargas si no logran un ajuste en las tarifas de transporte.
El sindicato sostiene que no ha habido una actualización correcta de los montos desde 2021-2022, pese al incremento en los costos inherentes a la actividad.
Asimismo, el dirigente Manuel Araya solicitó que el Ejecutivo integre a un asesor económico que haga transparentes las cifras de los costos.
“Tenemos un asesor de economía que va a transparentar las tarifas San Antonio, que el gobierno dice ‘traspaso de los costos a los generadores de carga’. Segundo, el reajuste de tarifas y el reajuste de las de combustible”, explicó.
“Nosotros no descartamos una paralización. Tenemos dos reuniones con diferentes generadores de carga y yo creo que en la tarde nos reunimos con nuestras bases, y eso también lo sabe el gobierno”, sostuvo.
La situación se complica con el nuevo incremento en los combustibles que entra en vigencia este jueves, el cual considera una alza aproximada de 91,5 pesos por litro en el diésel.
Ante este escenario, Fedequinta pidió al Gobierno aplicar mecanismos de estabilización de precios que regulen las subidas y las bajadas del combustible, buscando entregar mayor certidumbre a los transportistas y evitar que la actividad siga sometida a una presión económica que califican de insostenible.




