Con el objetivo de reparar los lazos entre el Partido Socialista (PS) y el PPD, Paulina Vodanovic se presentó en la sede del partido liderado por Raúl Soto. La dirigente socialista admitió que la polémica por la salida de Pedro Araya de la Comisión de Constitución resultó “muy dolorosa” y pidió que se ponga fin a las hostilidades.
La llegada fue sorpresiva: la jefa de la colectividad socialista acudió acompañada por buena parte de su directiva a la sede del PPD, en el marco de un conversatorio sobre educación.
Aunque no figuraba en su agenda, la senadora utilizó la oportunidad para solicitar que “cesen las hostilidades” entre las colectividades, en plena crisis provocada por la sanción política al senador Pedro Araya.
En ese sentido, la dirigenta se refirió sin rodeos al conflicto que en los últimos días ha tensionado los vínculos entre el PS y el PPD, subrayando la relación histórica que los une y su condición de “hermanos” con objetivos compartidos.
“Lo sucedido estos días, créanme, ha sido muy doloroso; nos afectan los dimes y diretes, las idas y venidas, y por eso estamos aquí: para que cesen las hostilidades”, afirmó.
La senadora señaló que hay voluntad para dejar atrás las discrepancias. “Tenemos la mejor intención de continuar laborando unidos”, añadió, precisando que esa era la razón exacta de la presencia de la mesa socialista en la sede del PPD.
El choque entre el PS y el PPD
La visita ocurrió tras días de confrontaciones públicas, motivadas por la determinación del comité parlamentario PS-PPD e independientes de sustituir al senador Pedro Araya en la Comisión de Constitución del Senado, colocando en su lugar al liberal Vlado Mirosevic.
La acción fue vista como una sanción por los vínculos de Araya con el Gobierno de José Antonio Kast, especialmente por sus gestiones para promover una reforma constitucional en seguridad.
La determinación generó malestar en el PPD, cuyo directorio afirmó no haber sido consultado y expresó públicamente su rechazo al reemplazo.
El propio Araya agravó sus críticas contra el PS, señalando que el espacio había transitado del socialismo democrático al “socialismo autoritario”. Asimismo, puso en duda su apoyo al acuerdo que prevé la llegada del socialista Alfonso de Urresti a la presidencia del Senado en marzo de 2027.
La disputa además abrió una fisura con el oficialismo, en el que algunos legisladores han sugerido desconocer el acuerdo administrativo que facultaría al PS para liderar la Cámara Alta el año entrante.
La petición de superar las peleas
En su discurso, Vodanovic planteó además la necesidad de que la oposición enfoque sus energías en las controversias nacionales, haciendo referencia a la discusión sobre las reducciones de pena a responsables de delitos sexuales contra menores y a quienes fueron condenados por violaciones a los derechos humanos.
“Créame, me pone la piel de gallina que en estos tiempos tan difíciles estemos enfrascados en problemas internos”, manifestó.
La líder socialista comparó las discrepancias entre los partidos con las peleas que se dan en una familia y admitió que el propio PS también lidia con divisiones internas.
“Ante los violadores de derechos humanos no podemos permitir dos posturas; debemos estar todos unidos. Esa es nuestra postura”, afirmó al concluir su intervención, que fue recibida con aplausos por los presentes.



