Un spot de campaña que presenta el testimonio de Donna Arthur, madre de Amy Acton, candidata demócrata a gobernadora de Ohio, provocó fuertes críticas y podría acabar perjudicando al propio Partido Republicano antes de las elecciones de medio término.
En un breve video, Arthur acusa a su hija de mentir y pide que no voten por ella. Pero la pieza deja fuera un antecedente importante: la madre y la candidata están distanciadas desde que Acton era niña, después de que su padrastro abusara sexualmente de ella. Arthur se fugó con él para evitar que enfrentara un proceso judicial y perdió la custodia de sus hijos.
El anuncio, promovido por el republicano Vivek Ramaswamy, se difundió ampliamente en redes sociales y recibió críticas de distintos sectores, incluidas figuras de su propio partido. Aun así, el presidente Donald Trump respaldó la propaganda y el vicepresidente JD Vance cuestionó a quienes objetaron la estrategia.
El viral controvertido que podría resultar un “tiro por la culata”
El video empezó a circular en redes sociales el lunes 19 de octubre, sin que inicialmente se supiera quién lo había financiado o realizado. Más tarde, la campaña de Ramaswamy asumió la responsabilidad y comunicó que invertiría US$4 millones en su difusión por televisión y medios digitales, según informó PBS.
El equipo republicano justificó el anuncio con el argumento de que los votantes deben conocer las críticas de quienes conocen a Acton, entre ellos su madre. “Ella es una mentirosa; miente sobre su pasado”, dice Arthur en la pieza, según la transcripción publicada por medios estadounidenses. Sus palabras aluden al primer anuncio de campaña de la candidata, difundido hace un par de meses, en el que relata su experiencia viviendo en una carpa de niña.
El anuncio, sin embargo, no explica la razón de la larga ruptura entre madre e hija.
De acuerdo con la información recopilada por Associated Press (AP), el padrastro de Acton fue acusado de violarla cuando tenía 12 años. El hombre fue detenido y enfrentó cargos penales, mientras Acton y su hermano quedaron fuera del cuidado de su madre. Donna Arthur siguió casada con el acusado de los abusos y, desde entonces, madre e hija aparentemente no han tenido contacto. Según ha contado la candidata, la última vez que vio a su madre fue a los 12 años, en un tribunal.
La aspirante demócrata criticó que su contrincante recurriera a esta historia para ganar ventaja en la contienda. En una entrevista con la radio pública WOSU, dijo que verla en esa situación le resultaba especialmente doloroso y acusó a Ramaswamy de explotar a una persona mayor que, en su opinión, no está bien.
El hermano de Acton también repudió el anuncio. Philip Stearns acusó al republicano de usar políticamente los abusos que su hermana sufrió durante la infancia y describió la maniobra como un ataque despreciable.
Trump y Vance respaldan el anuncio
A diferencia de otros líderes republicanos que expresaron reparos, el presidente Donald Trump apoyó a Ramaswamy y calificó la publicidad de efectiva.
Al ser consultado sobre el spot, Trump defendió su contenido y preguntó por qué no habría de utilizarse el testimonio de la madre de Acton. Cuando una periodista de NBC le planteó si no le importaban las denuncias de abuso sexual que sufrió la candidata durante su niñez, el mandatario atacó al medio y tildó de “horrible” a la reportera.
El vicepresidente JD Vance también salió en defensa del candidato republicano y criticó a los miembros de su partido que cuestionaron la publicidad. En concreto, llamó a los republicanos a dejar de protestar por la polémica en vez de unirse a las críticas.
La postura de ambos difiere de la de dirigentes de Ohio, quienes estiman que el anuncio rebasa los límites incluso en una campaña electoral.
Según un reportaje de CNN, los republicanos más cercanos a Trump mantienen su apoyo a Ramaswamy y recuerdan su molestia con Acton por la gestión de la pandemia, pero moderados e independientes afirman que el spot ha cambiado su opinión sobre el candidato. Una votante independiente de Madeira lo describió como “atroz y horrible”, mientras una enfermera republicana dijo sentirse “dividida”.
El episodio vuelve a poner de manifiesto las diferencias dentro del Partido Republicano entre quienes defienden una campaña de confrontación y quienes temen que los ataques personales acaben perjudicando al partido en las elecciones de medio término. Esto ocurre además en Ohio, considerado un swing state, es decir, un estado donde las contiendas electorales suelen ser ajustadas y que puede favorecer a candidatos de distintos partidos, por lo que resulta clave para determinar el equilibrio de fuerzas en el Congreso.




