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Estudio atribuye más de 50.000 muertes al calor extremo en Europa durante el verano de 2026

foto Bárbara Haas
Escrito por:Bárbara HaasPeriodista Radio Bío Bío

El verano de 2026 fue el más letal por calor en Europa desde que hay registros comparables: se calcula que 50.391 personas murieron en 854 ciudades del continente. El total supera en un 71% el máximo previo, alcanzado en 2022, cuando se estimaron 29.480 muertes por calor en esas mismas ciudades.

Esas son las conclusiones de un estudio que se publicará en Nature Health y cuyos resultados dio a conocer la agencia The Associated Press (AP). El análisis calcula que alrededor del 65% de las muertes vinculadas a las altas temperaturas entre junio y agosto estuvieron relacionadas con el cambio climático.

Los autores, no obstante, señalaron que la cifra real podría ser más elevada. El estudio dejó fuera una ola de calor de mayo y abarcó solo 854 ciudades, donde vive aproximadamente el 40% de la población europea.

Italia, Francia y España, entre los países con más víctimas

De acuerdo con el estudio citado por AP, Italia, Francia, España y Alemania tuvieron la mayor cantidad de muertes asociadas al calor extremo. Más de la mitad de las personas fallecidas tenía 85 años o más. Sin embargo, las altas temperaturas también cobraron vidas entre los jóvenes: más de 800 víctimas eran adultos de entre 20 y 44 años.

Uno de los lapsos más graves se extendió del 17 de junio al 1 de julio y reunió cerca de un tercio de las muertes calculadas. En ese período, las temperaturas superaron en promedio por 5,3 °C los valores habituales.

Clair Barnes, climatóloga del Imperial College London y principal autora del trabajo, señaló que la infraestructura de gran parte de Europa occidental y septentrional no está diseñada para soportar las temperaturas que el calentamiento global está provocando.

El método para estimar las muertes vinculadas al cambio climático

El equipo científico recurrió a modelos estadísticos y simulaciones computacionales para separar las muertes asociadas al calor de aquellas relacionadas específicamente con el calentamiento causado por las actividades humanas.

Para ello, comparó las temperaturas y la mortalidad estimada en el clima actual con las de un escenario hipotético en el que no existiera el calentamiento derivado de las emisiones de gases de efecto invernadero. Esa comparación hizo posible estimar la carga adicional atribuible al cambio climático.

Barnes explicó que el calentamiento de fondo generado por la actividad humana, sobre todo por la quema de combustibles fósiles, eleva las temperaturas aunque el incremento parezca modesto. Añadió que, para muchas personas, esos 2,5 grados Celsius extra pueden convertir un calor incómodo en uno peligroso y posiblemente mortal.

De acuerdo con los investigadores, la proporción de muertes por calor atribuibles al calentamiento global pasó de cerca del 45% a principios de los años 2000 a aproximadamente el 65% en la actualidad.

El doctor Howard Frumkin, exdirector del Centro Nacional de Salud Ambiental de Estados Unidos y ajeno al estudio, indicó a AP que los veranos son cada vez más calurosos y que los métodos para atribuir las muertes al calor han mejorado su precisión. En su opinión, ambos cambios llevan a cálculos de fallecimientos relacionados con el calor que son más altos y también más exactos.

En síntesis, los especialistas sostienen que, junto con la reducción de las emisiones de combustibles fósiles, los países deben reforzar las alertas tempranas, facilitar el acceso a lugares frescos y brindar protección prioritaria a las personas mayores y a otros grupos vulnerables.