La Bolsa de Tokio registró este lunes una caída pronunciada del 15,07% en un fondo cotizado que replica el índice principal de la bolsa de São Paulo, lo que apunta a fuertes pérdidas en Brasil tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente.
El NEXT FUNDS Ibovespa, gestionado por el banco de inversión japonés Nomura, cerró la jornada con un retroceso de 49,3 puntos, equivalente al 15,07%. El descenso alimentó las expectativas de una apertura turbulenta en la bolsa de São Paulo.
Por su parte, Bloomberg informó que un fondo cotizado que sigue el desempeño de las acciones brasileñas en Nueva York cayó un 27% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street. Al mismo tiempo, los contratos de derivados reflejaban una depreciación del real frente al dólar superior al 10%.
Los mercados brasileños siguieron atentamente la reñida contienda entre el candidato Flávio Bolsonaro, preferido por los inversionistas debido a su programa económico liberal, y Lula da Silva, quien fue reelegido y mantiene una orientación progresista.
El histórico referente del Partido de los Trabajadores (PT) consiguió el 51,79% de los sufragios, mientras que el candidato de extrema derecha obtuvo el 48,21%. El resultado representó una remontada inesperada frente a la primera vuelta, cuando Bolsonaro quedó primero con dos puntos de ventaja.
La incertidumbre de los mercados ante el triunfo de Lula se ve agravada por la negativa de Bolsonaro a aceptar la derrota y su anuncio de que solicitará que se anule el resultado.
Ignacio Mieres, jefe de investigación de XTB, señaló en un comentario enviado a BioBioChile que la reacción de los activos brasileños se explica sobre todo por un resultado electoral inesperado para los inversionistas. Según indicó, los mercados de predicción y gran parte del sector financiero habían anticipado un triunfo de Bolsonaro, particularmente después de su desempeño en la primera vuelta.
Como consecuencia, los inversionistas debieron reajustar sus posiciones con rapidez, ya que los precios de los activos brasileños ya reflejaban buena parte del optimismo por un posible cambio de gobierno y una política fiscal más estricta.
Si las caídas llegan a la bolsa brasileña, Mieres estima que podría producirse una de las correcciones más pronunciadas de la historia reciente, con variaciones de una magnitud similar a las observadas en la crisis financiera de 2008 y durante el derrumbe provocado por la pandemia de COVID-19 en 2020.





