Los investigadores independientes que realizan estudios junto al Consejo de Monumentos Nacionales aconsejan conservar bajo el agua la canoa ancestral mapuche llamada Wampo, descubierta en las profundidades del lago Llanquihue. La embarcación fue encontrada en Frutillar, región de Los Lagos.
“Creemos que dimos con un tesoro”, comentó a Radio Bío Bío uno de los buzos que, junto al Club de Buceo “Puerto Varas Diving”, encontró la embarcación durante el verano de este año.
Al momento de descubrirla, los buzos no alcanzaron a comprender la relevancia del hallazgo. No obstante, hace un mes se pusieron en contacto con investigadores independientes, quienes verificaron que era un Wampo, una embarcación tradicional huilliche-mapuche.
Leandro Tamayo, cofundador del club y uno de los buzos que participó en el descubrimiento, detalló las acciones que llevaron a cabo antes de divulgar la noticia.
“Primero registramos el hallazgo en video y con fotografías. Como no sabíamos exactamente de qué se trataba, guardamos esos antecedentes. Uno de los buzos que nos acompañaba mostró las imágenes a un arqueólogo, y él nos confirmó que era una embarcación de origen huilliche-mapuche, conocida como Wampo”, relató.
También contó que “nos solicitaron mantenerlo en reserva mientras reunían más información, para evitar posibles saqueos o que alguien pudiera causar daños”.
Más adelante, junto con la investigadora y conservadora Artemisa del Mar Jara, iniciaron los trámites para registrar el descubrimiento ante el Consejo de Monumentos Nacionales.
A la vez, se analiza la opción de que arqueólogos buzos se trasladen hasta el sitio para inspeccionar la embarcación y extraer una muestra, que será enviada a España.
La prueba de carbono 14 permitirá establecer su antigüedad. Por ahora, los cálculos iniciales sugieren que tendría entre 300 y 400 años.
Recomiendan conservar la embarcación bajo el agua
La investigadora Artemisa del Mar Jara señaló que la recomendación principal consiste en mantener el Wampo sumergido, para resguardarlo y conversar con las comunidades indígenas sobre las medidas que se tomarán para preservarlo.
Agregó que sacar la embarcación del agua exigiría un equipo especializado y una inversión considerable, además de un lugar donde conservarla antes de exhibirla.
“Hay un aspecto fundamental: este patrimonio pertenece a los pueblos originarios. Trabajaremos con las comunidades para conocer cómo quieren conservarlo”, explicó.
El alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, manifestó que el municipio colaborará en las labores para proteger la embarcación.
“Ya nos reunimos con las personas que hicieron el hallazgo y estamos recopilando los antecedentes, además de coordinar nuevos encuentros para involucrarnos plenamente en este importante descubrimiento en el lago Llanquihue. Esto incluso podría modificar en parte la historia, según su antigüedad y lo que determinen los expertos”, afirmó.
Por último, las autoridades mantienen en reserva el punto exacto donde se encuentra la canoa y solicitaron a la ciudadanía no realizar actividades turísticas en el área, a fin de evitar daños al patrimonio.





