El Partido de la Gente (PDG) pasó a ser una pieza relevante para definir el futuro de la acusación constitucional que prepara la oposición contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat, en el contexto de la polémica por las rebajas de condena otorgadas a 56 personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores.
Siete integrantes de la colectividad apoyaron una resolución que pide al presidente José Antonio Kast que remueva al secretario de Estado y a sus subsecretarios, una señal que generó preocupación en La Moneda.
De acuerdo con The Clinic, los diputados Patricio Briones, Paula Olmos, Fabián Ossandón, Tamara Ramírez, Eileen Urqueta, Guillermo Valdés y Cristián Contreras —quien milita en el PDG, aunque está separado de la bancada— respaldaron la solicitud de renuncia de las autoridades de Justicia en la sesión especial celebrada el miércoles en la Cámara.
La propuesta obtuvo 68 votos favorables, 42 en contra y siete abstenciones. Con todo, apoyar la salida del ministro no supone necesariamente que esos parlamentarios vayan a votar por la acusación constitucional, una distinción clave para las conversaciones de los próximos días.
PDG y posición por AC
La oposición comunicó que presentará el libelo después de que el Gobierno resolviera mantener a Rabat en su puesto. En caso de que los 155 miembros de la Cámara de Diputadas y Diputados participen en la votación, se necesitarán 78 votos para aprobarlo.
Ante ese panorama, el PDG, con 15 representantes, podría inclinar la balanza si una parte considerable de su bancada se une a la iniciativa opositora.
Aunque algunos de sus integrantes han dado señales sobre su postura, el partido fundado por Franco Parisi aún no ha fijado una posición oficial. Desde la colectividad han indicado que tomarán una decisión conjunta tras revisar los antecedentes de la acusación, que se proyecta presentar la próxima semana.
Las diferencias al interior del PDG también influyen en el escenario. La diputada Pamela Jiles expresó al comienzo que estaba dispuesta a respaldar al ministro, pero después Parisi señaló que la situación de Rabat se había vuelto más compleja y cuestionó que el Presidente siguiera apoyando al secretario de Estado en medio de la controversia.
“Si el Presidente no lo saca o Rabat no renuncia, será otro problema que tendrá Kast acumulado”, afirmó Parisi. Añadió que el mandatario fue elegido para resguardar a la ciudadanía, no para defender a sus ministros.




