La oposición criticó que el Gobierno de José Antonio Kast resolviera no apoyar por primera vez en 33 años, en Naciones Unidas, una resolución que solicita terminar con el embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba.
La Asamblea General de la ONU votó la propuesta este miércoles. La iniciativa recibió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. La decisión de Chile rompió con una práctica diplomática sostenida por administraciones de distintas tendencias políticas.
El embajador de Chile ante Naciones Unidas, Roberto Ampuero, explicó en nombre del Ejecutivo que, aunque el país sigue rechazando las medidas económicas unilaterales, también deben tenerse en cuenta las limitaciones a las libertades básicas y las vulneraciones de derechos humanos en la isla.
La oposición, en cambio, cuestionó el giro y acusó al Gobierno de anteponer motivos ideológicos y el acercamiento a Washington a la continuidad de la política exterior chilena.
El presidente del PPD, Raúl Soto, consideró equivocada la determinación y señaló que la posición tradicional de Chile se había mantenido con gobiernos tanto de izquierda como de derecha. Aunque dijo que el sistema político cubano puede ser objeto de críticas, enfatizó que eso no justifica respaldar un embargo cuyo impacto recae sobre todo en la población.
“Creemos que es una decisión equivocada: se puede cuestionar la situación política cubana y reconocer que allí existe una dictadura, pero eso no equivale a respaldar las medidas de embargo de Estados Unidos, que terminan perjudicando al pueblo y no a los dirigentes del país”, sostuvo.
También el diputado del Frente Amplio, Gonzalo Winter, criticó el cambio de postura y acusó al presidente Kast de poner a Chile al servicio de los intereses estadounidenses.
El legislador afirmó que la medida pretende ejercer presión sobre la ciudadanía cubana al empeorar sus condiciones de vida, y pidió preservar la postura oficial que Chile mantuvo por décadas.
“Por eso rechazo este giro inhumano de Chile, que claramente responde a una instrucción de Estados Unidos, ante cuyo Gobierno el presidente Kast se ha sometido de forma vergonzosa”, afirmó.
La resolución de Naciones Unidas carece de carácter vinculante, así que su aprobación no fuerza a Estados Unidos a eliminar las restricciones. El apoyo a la propuesta también cayó frente a 2025, año en que sumó 165 votos favorables; esta vez obtuvo 130.





