Los operativos efectuados en Iquique, Alto Hospicio y Huara, en la Región de Tarapacá, terminaron con 26 personas detenidas, 34 denuncias por ingreso irregular al país y 397 fiscalizaciones.
En los procedimientos participaron la Policía de Investigaciones (PDI), Carabineros y diversos servicios públicos. El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, supervisó los despliegues durante una visita a la zona, donde señaló que es necesario reformar la legislación migratoria.
La PDI controló a 146 personas en la Plaza Arturo Prat de Iquique, entre ellas 120 extranjeras. La intervención culminó con 14 detenidos, siete notificaciones de expulsión y 29 denuncias por entradas al país a través de pasos no habilitados.
En Alto Hospicio se realizaron 139 controles de identidad y 232 fiscalizaciones vehiculares, que dejaron cinco detenidos. Las causas incluyeron manejar bajo la influencia del alcohol y sustancias estupefacientes, apropiación indebida y una orden de detención vigente.
Operativos de fiscalización en Huara
En Huara se controló a 112 personas y cinco de ellas fueron denunciadas por ingresar irregularmente al país. También se identificó a dos transportistas que infringían la normativa migratoria, se decretó una expulsión y se dio cuenta de una investigación en curso por tráfico ilícito de migrantes.
En tanto, el registro acumulado de la Subcomisaría de Huara entre el 28 y el 31 de octubre contabiliza siete detenidos, el decomiso de 550 mil cajetillas de cigarrillos de contrabando y la incautación de 16 ovoides con 185 gramos de ketamina.
Arrau plantea reformar la legislación migratoria
En el marco de su visita, el ministro valoró la labor de las instituciones, pero advirtió que el aumento de los controles debe complementarse con cambios en las leyes.
“No basta únicamente con la disposición de los funcionarios policiales y de otras instituciones ni con entregar más recursos, como estamos haciendo mediante el despliegue en la zona fronteriza; también es necesario modificar nuestras leyes”, sostuvo.
Arrau criticó que quienes son sorprendidos en situación migratoria irregular puedan quedar en libertad después de ser denunciados, aun si han ingresado al país en repetidas ocasiones.
“Es una falta, no es un delito y es muy cuesta arriba para los funcionarios. Se enrola, se vuelve a denunciar, la persona sigue, queda en libertad citada o denunciada. Ese es el sistema que tenemos que empezar a cambiar”, concluyó.




