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Commotio cordis, la teoría médica que podría explicar la muerte del futbolista español

foto Jaime Zavala
Escrito por:Jaime ZavalaPeriodista de Deportes en BioBioChile

El fallecimiento del futbolista español Jesús de Miguel, de 30 años, generó preocupación y abrió un debate sobre los peligros de recibir impactos en el tórax mientras se practica deporte.

El delantero del CD Tenerife sufrió un paro cardiorrespiratorio tras colisionar con el arquero contrario durante un partido de la Segunda División española. Una posible causa de la tragedia es la commotio cordis, un evento infrecuente que puede tener consecuencias muy graves.

¿Es posible que un golpe en el pecho detenga el corazón? Aunque resulte difícil de creer, sí. La afección se produce si un impacto directo en el tórax ocurre en un momento muy preciso del ciclo eléctrico del corazón. Esto puede alterar su ritmo y provocar fibrilación ventricular, una arritmia que puede ser mortal.

El doctor Renzo Corsini, especialista en medicina deportiva de Clínica MEDS, explicó que se trata de un cuadro muy poco habitual: un golpe sobre el pecho, a la altura del corazón, que coincide con una ventana de apenas 10 a 20 milisegundos del ritmo cardíaco y puede desencadenar una fibrilación ventricular, que en definitiva corresponde a un paro cardíaco.

El peligro de este fenómeno está en que puede aparecer de forma repentina y en las bajas probabilidades de sobrevivir. Corsini advirtió que si ocurre fuera de un hospital, la mortalidad alcanza cerca del 90%. En el deporte, donde suele haber un equipo de reanimación, sigue siendo de al menos un 50%. Es una condición rara, pero puede ocurrir.

La commotio cordis se vincula habitualmente con atletas jóvenes, en especial adolescentes. Sin embargo, el caso del futbolista español recuerda que este peligro no se limita a ese grupo de edad.

Corsini indicó que los casos suelen afectar a deportistas menores de 20 años, sobre todo adolescentes, cuyo tórax es más blando y la caja torácica todavía no es tan rígida. En esta situación, el impacto fue de alta energía y tuvo un desenlace trágico.

Esta condición puede afectar incluso a personas que parecen estar sanas y que no tienen antecedentes de enfermedad cardíaca ni factores de riesgo conocidos. Por este motivo, el médico recalcó que el caso no debe equipararse a otras muertes súbitas ocurridas en el deporte.

Según señaló, se trata de una situación muy diferente: una persona joven y sana, sin predisposición ni factores de riesgo, que sufrió un golpe directo al corazón, de gran energía, en un instante muy preciso.

Por qué es crucial responder durante los primeros minutos

La emergencia provocó cuestionamientos en España acerca de los procedimientos de atención y la velocidad de la asistencia médica en la cancha. En situaciones como esta, la desfibrilación puede ser decisiva: la fibrilación ventricular puede tratarse con una descarga eléctrica para intentar restablecer el ritmo cardíaco normal.

Sobre la atención, Corsini afirmó que no sabe si se utilizó un desfibrilador en ese momento, aunque es lo recomendado. En este caso, el corazón suele entrar en un ritmo que puede tratarse con una descarga; no todos los paros cardíacos son desfibrilables, pero normalmente este sí lo es.

El especialista abordó además el estado del futbolista, que murió varias horas después de haber sido estabilizado, y señaló que un paro prolongado pudo haber influido en el desenlace.

Es un caso complejo. Por lo que entiende, el jugador falleció durante la madrugada, después de haber sido estabilizado. Es posible que el paro cardiopulmonar se prolongara y afectara el aporte de oxígeno al cerebro; esa complicación habría provocado su muerte horas más tarde, concluyó.