Jesús Lázaro Owono, guardameta del Andorra, se expone a una suspensión de hasta 12 encuentros luego de ser expulsado este lunes en los últimos minutos del duelo entre el CD Tenerife y el Andorra, por la duodécima jornada de la Segunda División española).
El portero recibió la tarjeta roja por “impactar bruscamente” contra Jesús de Miguel, jugador del Tenerife, quien falleció esta mañana en España a causa del fuerte golpe.
En cuanto a la sanción deportiva, el Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) podría aplicar el artículo 102, referido a las sanciones por ‘Producirse de manera violenta hacia un/a adversario/a‘.
El artículo establece que actuar violentamente contra un/a rival durante el juego y ocasionarle daños o lesiones graves, por su naturaleza o por la inactividad que puedan provocar, siempre que la infracción no sea de mayor gravedad, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos“.
Manuel Ángel Pérez Hernández, juez del encuentro entre Tenerife y Andorra, mandó a ambos equipos a los vestuarios tras la fuerte entrada que dejó inconsciente en el campo a Jesús de Miguel, del cuadro canario. En el acta explicó que tomó esa decisión “ante la gravedad de los hechos”.
El árbitro consignó que la suspensión del partido se resolvió en el minuto 96, con el “mutuo acuerdo entre todas las partes“.
En el acta, publicada en el sitio oficial de la RFEF, el colegiado señaló: “El partido fue detenido en el minuto 96 para la atención médica del jugador dorsal 9 del equipo local. Ante la gravedad de los hechos y no observando mejoría sobre el estado de salud de dicho jugador, nos retiramos a vestuarios“.
También indicó: “Una vez reunidos con capitanes y delegados de ambos equipos, nos comunican que no se encuentran en disposición anímica de continuar el partido. Por lo tanto, se decide dar por suspendido el partido tras el mutuo acuerdo entre todas las partes“.
La infracción contra De Miguel provocó la expulsión del arquero Jesús Lázaro Owono “en el minuto 90”, precisó el árbitro. Según su relato, el guardameta golpeó a un rival “con su pierna en alto”, empleando fuerza excesiva mientras el balón estaba en disputa.
El acta añade que “El jugador fue atendido sobre el terreno de juego, abandonando posteriormente el terreno de juego en camilla. Al cierre del acta no se presenta certificado médico“.
El árbitro señaló que el partido se reanudaría con “un tiro libre directo en el centro del campo favorable al CD Tenerife” y que quedaban dos minutos por jugar, pues fue suspendido en el 96. El marcador estaba igualado 2-2.





