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Islas chilenas en venta: precios y perfil de los posibles compradores

foto Franco López
Escrito por:Franco LópezPeriodista del área Economía en BioBioChile

Un catastro reciente de Colliers, entregado a Bío Bío, registra cerca de 20 islas privadas completas disponibles para la venta entre las regiones de Los Lagos y Magallanes.

El análisis se conoce en un contexto de varios movimientos en el mercado. Entre ellos, Reynolds Henderson, nieto del expresidente estadounidense Jimmy Carter, puso en venta la isla San Pedro, ubicada al sur de Quellón y situada en el segundo lugar del listado.

Son numerosas las islas que hoy se ofrecen en venta. A mediados de 2025, una revisión de una decena de sitios especializados calculaba que había al menos seis disponibles.

Sin embargo, Colliers señaló que actualmente algunos propietarios consideran que es un momento oportuno para vender, especialmente después de la venta de la isla Guafo a un consorcio integrado por Re:wild, ONG ligada a Leonardo DiCaprio, la familia de Jeff Rotschild y Hansjörg Wyss.

Cuáles son las islas más costosas que se venden en Chile

El registro de Colliers sitúa en primer lugar a la isla Virgen, en la región de Aysén, con cerca de 44 mil hectáreas (ha) y un precio de US$35 millones.

En segundo puesto aparece la isla San Pedro, al sur de Quellón, en Los Lagos: tiene 6 mil ha y está tasada en alrededor de US$12 millones. Completa los tres primeros lugares la isla García (Cisnes), también en Aysén, cuya extensión alcanza las 4.200 ha y cuyo valor es de US$4,2 millones.

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Captura de pantalla: Portal Terreno

Entre las otras ofertas figuran la isla Diego Portales, en Magallanes, por US$3 millones (unos €2,6 millones); una isla en Tortel, Aysén, por US$2,1 millones; y tres propiedades en Los Lagos: isla Lacao (84 ha), por US$2,1 millones; isla Imelev (32 ha), por 47 mil UF o cerca de US$1,9 millones; e isla Las Bandurrias (5 ha y dos casas), por 44 mil UF o unos US$1,8 millones.

En el tramo más económico del catastro, algunas islas completas se ofrecen por valores de entre US$180 mil y US$190 mil. Se trata de islotes de entre 19 y 54 ha en Aysén, tasados en UF 4.400 a 4.800.

Colliers destacó además que existen parcelas dentro de islas desde US$7.500 por cinco hectáreas, como ocurre en isla Huemules, en Aysén. El valor por hectárea, por su parte, va desde US$800 en islas extensas como Traiguén hasta más de US$300 mil en pequeños islotes lacustres que cuentan con casas.

Al considerar también tres islas fiscales que el Ministerio de Bienes Nacionales contempla licitar en el futuro para fines turísticos, ubicadas en Los Ríos y Magallanes, la distribución total se concentra principalmente en Aysén (45%) y Los Lagos (45%), mientras que Magallanes representa el 10%.

¿Qué tipo de compradores podrían adquirir una isla?

De acuerdo con el catastro de la plataforma, entre los compradores habituales están fundaciones y ONG dedicadas a la conservación, que compran las propiedades para transferirlas al Estado o establecer reservas. También pueden hacerlo los family office, entidades que administran el patrimonio de familias con grandes fortunas.

Otros posibles compradores son empresas de turismo y particulares o familias que buscan islas pequeñas para usarlas como refugio o segunda residencia.

Aunque las adquisiciones asociadas al nieto de Jimmy Carter o a Leonardo DiCaprio puedan sugerir lo contrario, el 69% de las operaciones de compraventa de islas corresponde a personas naturales chilenas. En tanto, las sociedades nacionales (SpA, Ltda.) reúnen el 65% del valor total transado.

“Una parte importante del capital extranjero ingresa mediante esta modalidad: Guafo, por ejemplo, quedó inscrita a nombre de una sociedad chilena creada para concretar la operación. Por eso, la presencia extranjera efectiva supera la que muestran los registros, donde figura en 2,4%”, indicó Colliers.

Entre las principales razones para adquirir estas propiedades destaca la conservación de la naturaleza. Colliers sostiene que “la Patagonia es uno de los pocos territorios templados prístinos disponibles para compra privada, con una biodiversidad importante, reservas de agua dulce y un papel relevante como sumidero de carbono”.

También influyen la posibilidad de darles un uso privado o de refugio, desarrollar iniciativas turísticas o invertir en patrimonio mediante un activo en dólares que resulta relativamente económico frente a islas de Estados Unidos o el Caribe.