Chile

hrs

Contraloría revisa el mantenimiento del avión presidencial por presuntas irregularidades en el proceso

foto Nicolás Parra Tapia
Escrito por:Nicolás Parra TapiaDirector de la Unidad de Investigación de BioBioChile

La Contraloría General de la República (CGR) abrió una investigación sobre la mantención “a la chilena” del Boeing 767-300ER de la Fuerza Aérea (FACh), avión presidencial de Chile que ingresó a trabajos de reparación a principios de octubre, tras una serie de subcontrataciones realizadas mediante trato directo.

De acuerdo con información reunida por Bío Bío Investiga, la entidad encabezada por Dorothty Pérez solicitó a la institución antecedentes sobre el ingreso de la aeronave al taller, después de recibir una denuncia anónima el pasado 10 de octubre.

Personas al tanto de la denuncia señalan que esta acusa a la FACh de suspender “de manera intempestiva” una licitación internacional y adjudicar directamente el contrato a la compañía estadounidense RAM y su filial APAS Chile, ubicada en Pudahuel.

La presentación sostiene que las bases requerían un taller certificado y con experiencia demostrable en Boeing 767. A juicio de quien denunció, la oferta de RAM, que actuaba en representación de APAS, no satisfacía esas condiciones.

Falta de certificación

Como informó anteriormente Bío Bío Investiga, la FACh encargó las labores a la Empresa Nacional de Aeronáutica (ENAER). La empresa, al carecer de capacidad técnica para realizarlas, recurrió a RAM, compañía radicada en EEUU, que luego derivó el trabajo a su filial APAS Chile. El problema, según la investigación, es que esta última no tenía experiencia con aeronaves de fuselaje ancho, como el Boeing presidencial.

Esta Unidad de Investigación verificó que el avión llegó al taller el pasado 2 de octubre y que la DGAC le otorgó la certificación el día 13 de ese mes.

La denuncia también señala que, desde 2022, RAM habría obtenido varios contratos por trato directo para prestar apoyo a helicópteros Black Hawk MH-60M y a los cazas F-16 y F-5.

Por ello, el denunciante anónimo pidió a la CGR que fiscalice esos contratos, examine el expediente de la DGAC relacionado con la autorización de APAS, disponga una revisión técnica del avión y paralice cualquier trabajo en la aeronave.

“No estaba en condiciones de salir de Chile”

Ante los cuestionamientos, la FACh y ENAER han justificado la decisión por razones técnicas, logísticas y económicas. La FACh indicó, por ejemplo, que su política busca “fortalecer la industria aeronáutica nacional”. Con ese objetivo contrató directamente a ENAER, posibilidad que contempla la ley por ser una empresa estatal estratégica.

ENAER explicó a esta Unidad de Investigación que hubo dos motivos para efectuar los trabajos en Chile. El primero fue la “premura” para implementar las directivas de aeronavegabilidad. El segundo, que el avión no podía volar fuera del país debido a una “restricción de la operación de la aeronave por la gestión del riesgo”. La empresa añadió que la institución militar “requería que los trabajos se realizaran en Chile”.

Otras fuentes consultadas apuntan además a una razón económica: la FACh pretendía abaratar el costo de la mantención. “Una ida y vuelta a EEUU es muy caro”, dicen personas familiarizadas con la industria, debido a gastos como viáticos, combustible y otros costos relacionados.

Desde 2009, el avión realizaba sus mantenciones en Estados Unidos. La intervención más reciente registrada ocurrió en 2024, cuando ingresó a un taller de TechOps, de Delta Airlines, en Atlanta. Según la denuncia, esa modalidad se mantenía por motivos de seguridad y la licitación se canceló sin que existieran razones logísticas válidas.

El incidente en Madrid

Radio Bío Bío informó el 2 de noviembre que el mismo Boeing 767, con matrícula 985, tuvo un desperfecto al aterrizar en la base de Torrejón de Ardoz, en Madrid, después de llevar al presidente José Antonio Kast a España. Equipos de emergencia y bomberos inspeccionaron el avión y, como precaución, se limitó el acceso a la aeronave.

Presidencia negó que se tratara de una falla y afirmó que el avión “no aterrizó con problemas de frenos ni presentó falla alguna”. También indicó que el cambio de temperatura en los frenos corresponde a “un efecto físico normal” y que la ventilación realizada por el servicio de extinción de incendios del aeropuerto es una práctica habitual.

Hasta ahora no hay antecedentes que relacionen directamente el incidente con los trabajos efectuados en Pudahuel. El episodio se produjo pocos días después de que el avión abandonara el hangar, el 22 de octubre.

El Boeing 767 es fundamental para los viajes internacionales del Presidente. Kast tiene previsto asistir a la cumbre APEC, programada para el 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China. Debido a su mayor autonomía frente a otros aviones de la flota presidencial, la aeronave es considerada esencial para los desplazamientos transcontinentales del Mandatario.

Las solicitudes de información

Fuentes familiarizadas con el caso indican que la denuncia está siendo analizada por la Unidad de Fiscalización de la Contraloría.

Las mismas fuentes señalan que el organismo ya inició las primeras diligencias y solicitó por oficio a la FACh todos los antecedentes sobre los contratos que dieron lugar a la mantención “a la chilena” del avión presidencial.

Aún no se ha comunicado cuánto dinero se desembolsó.