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Francia enfrenta una jornada de protestas con 270 mil manifestantes y 70 mil policías desplegados

foto Gustavo Donat Sandoval
Escrito por:Gustavo Donat SandovalPeriodista. Editor de prensa de BioBioChile.

Francia vive este jueves otra jornada de huelgas y protestas en todo el país, convocada por sindicatos que reclaman mejores salarios y apoyan las movilizaciones estudiantiles iniciadas en septiembre. La paralización ha afectado el transporte público, mantenido cerrados centros educativos y obligado a suspender las visitas a la Torre Eiffel.

De acuerdo con Associated Press (AP), alrededor de 270 mil personas habían asistido hasta primeras horas de la tarde a 180 marchas fuera de París, según un recuento preliminar proporcionado por una fuente próxima al ministro del Interior francés, Laurent Nuñez.

La jornada estuvo asimismo acompañada de incidentes en varias ciudades y de un extenso despliegue de seguridad, que incluyó 70 mil policías en todo el país. El Gobierno del presidente Emmanuel Macron afronta así nuevas presiones a seis meses de las elecciones presidenciales de mayo de 2027.

La huelga interrumpe el transporte y fuerza el cierre de la Torre Eiffel

Las mayores movilizaciones tuvieron lugar en París, Lyon y Marsella, junto con otras ciudades francesas, en una convocatoria que congregó nuevamente a trabajadores, sindicatos y estudiantes.

El ámbito educativo fue uno de los más perjudicados. Alrededor de un tercio de los liceos franceses cerró o no pudo operar con normalidad, tanto por los bloqueos estudiantiles como por la participación de docentes en la huelga.

También hubo alteraciones importantes en el transporte público y la Torre Eiffel permaneció cerrada durante la jornada.

En París, cientos de personas se reunieron en la plaza de la República, desde donde partió una de las principales marchas. Al comienzo, la concentración se desarrolló con tranquilidad, acompañada por músicos y cantantes, aunque con un importante resguardo policial.

Durante las protestas del 17 de octubre, ese mismo lugar fue escenario de choques entre policías y manifestantes violentos, además de saqueos.

Se registran disturbios en distintas ciudades y movilizan a 70 mil policías

Frente a la posibilidad de nuevos desórdenes, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, informó que se desplegarían 70 mil policías, junto con vehículos blindados, drones y helicópteros.

El recuento provisional de las autoridades indicó que las protestas fueron pacíficas en su mayoría. No obstante, hubo incidentes violentos en Lyon, Nantes, Pau, Orleans, Rennes y Toulouse.

En Rennes, las autoridades de Bretaña denunciaron que grupos con el rostro cubierto trataron de cortar carreteras y se enfrentaron con la policía.

Los informes oficiales señalaron que algunos manifestantes arrojaron bolas de acero a los agentes, en hechos que las autoridades describieron como graves.

Las movilizaciones llegan tras varias semanas de protestas que han provocado enfrentamientos y daños materiales en distintas localidades francesas.

La respuesta policial también ha sido objeto de críticas, sobre todo por el empleo de la fuerza en jornadas previas, durante las cuales hubo reportes de manifestantes lesionados.

Los sindicatos reclaman mejores sueldos y alertan sobre la economía

La movilización de este jueves fue convocada por las principales centrales sindicales de Francia, que exigen incrementos salariales y acciones para contrarrestar el alza de bienes y servicios esenciales.

En un comunicado conjunto, las organizaciones alertaron sobre el empeoramiento de la economía francesa y afirmaron que el país corre riesgo de recesión, además de enfrentar un aumento de los planes de despidos.

“Combustible, alimentos, alquiler, gas, electricidad… todo sube, excepto los salarios y las pensiones”, indicaron los sindicatos, según informó AP.

Las agrupaciones sindicales criticaron también la reacción del Gobierno y de los empleadores ante sus exigencias.

“La indignación es inmensa”, expresaron en su declaración, donde pidieron medidas para enfrentar los problemas sociales y económicos que, según sostienen, atraviesa el país.

Fabien Villedieu, secretario nacional del sindicato ferroviario SUD-Rail, defendió la huelga como un mecanismo para ejercer presión sobre el Ejecutivo y la empresa ferroviaria estatal SNCF.

“Cuando el Gobierno no es razonable, cuando el responsable de la SNCF no es razonable —los jefes en general no son razonables—, simplemente hacemos lo que siempre hemos hecho en Francia: ir a la huelga”, declaró a AP desde la estación Gare de Lyon, en París.

En los días previos a la convocatoria, el Gobierno sostuvo conversaciones con los sindicatos para intentar rebajar la tensión y prevenir una nueva serie de incidentes.

Las protestas aumentan la presión sobre Macron antes de las presidenciales

Las manifestaciones se iniciaron en septiembre, a raíz de una protesta por la falta de personal en un liceo situado al sureste de París.

Con el paso del tiempo, el movimiento se propagó a otras zonas y agregó nuevas peticiones, como más recursos para la educación, pensiones mejores y acciones ante el encarecimiento de la vida.

Esta nueva jornada de protestas se produce en un momento difícil para el Gobierno de Emmanuel Macron, cuyo mandato concluirá en 2027.

El presidente no puede presentarse a un tercer período consecutivo, y las distintas fuerzas políticas ya empiezan a preparar sus posiciones para los comicios previstos para mayo del próximo año.

La líder de extrema derecha Marine Le Pen figura entre quienes buscan aprovechar el contexto político, mientras que otros sectores, incluido el de Jean-Luc Mélenchon, proponen alternativas ante la coyuntura económica y social.

Paul Smith, académico de la Universidad de Nottingham experto en historia y política francesa, dijo a AP que hay una profunda insatisfacción con el funcionamiento del Gobierno, aunque advirtió que quien llegue al poder tendrá grandes dificultades por delante.

“Quienquiera que gane las elecciones presidenciales tendrá una enorme cantidad de problemas que afrontar”, afirmó.

La protesta de este jueves se suma a más de un mes de movilizaciones frecuentes en Francia, en medio de nuevas dificultades para el Ejecutivo, marcadas por las demandas sindicales, los problemas de orden público y la cercanía de las elecciones presidenciales.