Los dirigentes opositores venezolanos María Corina Machado y Edmundo González han expresado este jueves su pesar porque la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid no constituya un foro de defensa clara de la libertad y la democracia, dada la participación de delegaciones de Venezuela, Cuba y Nicaragua. También han afirmado que, como muchos ciudadanos de esos países, no se sienten representados.
Han cuestionado que los avances logrados en la cita y los retos abordados "carecen de sentido pleno si la libertad, la democracia y el respeto de los derechos fundamentales no se asumen como condición previa y necesaria para la cooperación".
"Dejar de defender esos valores supone consentir en silencio la violación de los derechos más básicos de millones de iberoamericanos", han reprochado los dos dirigentes, que se han definido como "legítimos representantes de la voluntad soberana de todos los venezolanos".
"Rechazamos los regímenes que someten a Venezuela, Cuba y Nicaragua, y defendemos que la Cumbre Iberoamericana sea un espacio de respaldo y promoción inequívocos de la libertad, la democracia y los Derechos Humanos en los veintidós países de nuestra Comunidad regional", han declarado Machado y González.
Asimismo, han vuelto a pedir que se celebren nuevas elecciones en Venezuela y han respaldado la propuesta estadounidense, según la cual, tras nombrarse a finales de este año las nuevas autoridades del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, se debe convocar de nuevo a la ciudadanía a las urnas.
"Respaldamos este plan como una vía razonable para avanzar hacia la plena recuperación del orden constitucional en Venezuela", han afirmado los dos opositores, que consideran esa convocatoria "un horizonte de esperanza para todo el país".
"Ante la región afirmamos que ni Venezuela ni el continente serán plenamente libres mientras las repúblicas hermanas de Cuba y Nicaragua tampoco lo sean. Seguiremos trabajando hasta que toda Iberoamérica pueda vivir en plena libertad", han defendido ambos líderes opositores.
Los mandatarios iberoamericanos se han congregado este jueves en Madrid para la XXX Cumbre Iberoamericana. En su declaración final, han rechazado la "coerción" y las vulneraciones de la Carta de Naciones Unidas en la región, aunque Argentina, Colombia, Costa Rica y Paraguay no han respaldado ese apartado.
Las conclusiones se han aprobado pese a que algunos países se han desmarcado de varios puntos de la declaración, entre ellos los referidos a la injerencia política en la región, a ciertos acuerdos alcanzados y al lenguaje sobre igualdad de género.





