Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) informaron este viernes de que el brote de ébola, detectado hace casi seis meses en el este del país, ya ha rebasado los 10.700 contagios y los 5.200 fallecimientos. La propagación a nuevas zonas ha encendido las alarmas internacionales.
En su boletín epidemiológico, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) señaló que se han registrado hasta la fecha 10.741 casos y 5.230 muertes a causa del virus. De ese total, 73 contagios y 32 fallecimientos corresponden a las últimas 24 horas, lo que sitúa la tasa de letalidad en el 48,7%.
El organismo también indicó que 1.026 pacientes permanecen hospitalizados o aislados en las ocho provincias afectadas por el brote. El seguimiento de contactos alcanza el 82,7%, y 2.888 personas han recibido el alta después de recuperarse de la enfermedad.
El actual brote en la RDC se ha convertido en el más letal registrado en la historia del país, por encima del ocurrido entre 2018 y 2020. Las proyecciones sugieren que también podría superar el brote de África occidental de 2014 a 2016, que causó 28.616 casos y 11.325 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona, de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En las últimas semanas también se han detectado casos en Kenia y Nigeria –país declarado libre del virus después de trasladar a Suiza a la única paciente– relacionados con el brote de la RDC, provocado por la cepa Bundibugyo, para la que no existe vacuna ni tratamiento aprobado. Uganda, por su parte, anunció el 28 de julio que había erradicado el virus tras registrar dos muertes y 20 casos.





