Tras registrarse un alza del 3,9% en los delitos vinculados al crimen organizado durante el primer semestre, las principales autoridades policiales sostienen que el país dispone de medios para hacer frente a esta amenaza, aunque admiten que persisten retos en materia de coordinación, tecnología y legislación.
El crimen organizado se expande, muta y pone a prueba de manera creciente la capacidad de reacción del Estado. Ante esta realidad, surge una interrogante central: ¿está Chile verdaderamente listo para enfrentarlo?
Los datos dan cuenta del tamaño del reto. De enero a junio de este año, los casos de criminalidad organizada subieron un 3,9%, y un 82,9% de las personas estima que la delincuencia ha aumentado.
En este contexto, autoridades de seguridad analizaron la preparación del país para hacer frente a grupos criminales que recurren a tecnología avanzada, ejercen más violencia y mantienen vínculos internacionales.
Gonzalo Guerrero, subsecretario de Prevención del Delito, señaló que el control territorial constituye el principal frente de disputa entre el Estado y estas organizaciones. Por ello, instó a actualizar las leyes y robustecer las capacidades de investigación.
Marcelo Araya, general director de Carabineros, resaltó los progresos contra el narcotráfico. En lo que va de este año, la institución ha decomisado 76 toneladas de drogas, por encima de las 62 toneladas incautadas en todo 2025.
No obstante, indicó que las bandas criminales han pasado a cometer delitos de mayor violencia, entre ellos secuestros extorsivos y homicidios.
El director general de la PDI, Eduardo Cerna, afirmó que Chile dispone de las instituciones y atribuciones requeridas para combatir esta amenaza. Sin embargo, apuntó a una falencia clave: la escasa coordinación y circulación de información entre las entidades estatales.
Si bien las autoridades ponen de relieve los resultados policiales y la solidez de las instituciones, concuerdan en que el reto principal consiste en ajustar la respuesta estatal al ritmo cada vez más acelerado con que cambia el crimen organizado.





