El cierre de Ueno Bank, una de las instituciones financieras más conocidas de Paraguay, que cuenta con 2,9 millones de clientes y gestiona cuantiosos fondos públicos, ha dejado a miles de depositantes sin saber qué ocurrirá con sus ahorros.
La situación también ha generado turbulencias en el Gobierno debido a los nexos empresariales del presidente Santiago Peña con el banco. La polémica desencadenó un juicio político contra el mandatario y su renuncia; sin embargo, la sesión en que debía tratarse esta última no pudo continuar por falta de cuórum, y el proceso de enjuiciamiento siguió adelante.
Estas son las principales claves de la crisis:
La medida de intervención
El martes, el Banco Central dispuso el inicio del procedimiento de resolución de Ueno Bank, luego de constatar que su índice de solvencia había descendido a menos del 50 % del mínimo exigido, tras los ajustes efectuados en sus estados financieros durante el proceso de regularización.
La medida implica que “ningún servicio de la entidad está activo”, además de congelar los ahorros y cerrar todas las sucursales del país.
“Dos de cada tres paraguayos”
Ueno empezó a funcionar como banco en noviembre de 2023, tres meses después del comienzo del Gobierno de Peña. Gracias a una estrategia digital agresiva, llegó a ser una de las entidades más populares del país y, según sus propias cifras, en junio pasado sumaba 2,9 millones de clientes, en una nación con 6,1 millones de habitantes.
En su sitio web, el banco afirma: “2 de cada 3 paraguayos usan Ueno”.
Luego de la intervención, la Asociación de Importadores y Comerciantes del Paraguay (Asimcopar) alertó sobre una posible “semiparalización” del comercio y sostuvo que “dos de cada tres operaciones electrónicas se realizan a través de cuentas” de Ueno Bank.
Recursos del Estado
El efecto más importante sobre las finanzas públicas recae en el Instituto de Previsión Social (IPS), que tiene invertidos cerca de 355 millones de dólares en Ueno, aproximadamente el 9 % de su cartera total.
El IPS, encargado del sistema de pensiones de la mayoría de los trabajadores del país, mantiene esos fondos en certificados de depósito de ahorro y bonos financieros. Además, allí están los depósitos de unos 32.000 jubilados cuyos pagos de pensión administra el instituto.
Ueno también custodia fondos de otras entidades estatales, entre ellas la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y la hidroeléctrica binacional de Itaipú.
El impacto alcanza también al deporte. Varios integrantes de la selección paraguaya de fútbol mantenían sus ahorros en Ueno y solicitaron a las autoridades que actúen con transparencia y sancionen a los responsables. El gremio señaló asimismo que una proporción importante de los futbolistas de la liga local tenía sus recursos en el banco.
Cómo se devolverán los fondos
El procedimiento de resolución contempla la puesta en marcha de los mecanismos del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), cuya cobertura llega a 75 salarios mínimos, equivalentes a unos 228.300.000 guaraníes (unos 38.622 dólares actuales) “por persona física o jurídica”, de acuerdo con el BCP.
Este jueves, el Banco Central inició el pago de las garantías a un primer conjunto de ahorristas. Los desembolsos alcanzan hasta 10 millones de guaraníes (unos 1.565 dólares) y están sujetos a que los beneficiarios no tengan deudas con la entidad y cuenten con una cuenta en otro banco para recibir el dinero.
Según informó el organismo, los clientes con depósitos por debajo de esa cifra podrán cobrar la totalidad de sus ahorros. No obstante, este primer pago no significa que todos hayan recuperado sus fondos; el proceso para atender al conjunto de los afectados sigue en curso.
Quiénes deben responder
La crisis ha dado lugar también a investigaciones penales contra los responsables de la entidad. La Fiscalía dispuso la detención de directivos, incluido Miguel Vásquez, cofundador y uno de los principales accionistas de Ueno Bank, y abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del colapso de la institución.
Vásquez, quien poseía más del 80 % de las acciones de Ueno Bank, fue enviado hoy a una prisión para procesados junto al expresidente de la entidad, Juan Manuel Gustale Caroni; el exvicepresidente segundo Julio Daniel Rey Fernández, y los exdirectores Alejandro Gómez Abente y Diego Fernandez Duarte Schussmuller.
Como consecuencia del caso, también dejaron sus cargos el presidente del BCP, Carlos Carvallo, quien había encabezado Financiera Ueno antes de asumir la dirección del organismo emisor, y el integrante del Directorio Marco Aurelio González. La salida de ambos dejó a esa instancia sin cuórum.
Peña quedó en el centro de la controversia porque tuvo acciones en Ueno Holding, conglomerado perteneciente al Grupo Vázquez que reúne compañías como Ueno Bank, aunque se desprendió de su participación en marzo de 2025. Ese vínculo es uno de los principales fundamentos de la iniciativa para someter al mandatario a juicio político.





