El Congreso Nacional de Paraguay destituyó al entonces presidente de la República, Santiago Peña Palacios (ANR), tras un juicio político vinculado al caso Ueno Bank. Así, se convirtió, junto con Fernando Lugo (opositor), en el segundo mandatario removido mediante este mecanismo.
El exjefe de Estado trató de dejar el cargo mediante una renuncia que no prosperó y alcanzó el “hito” de ser destituido con votos casi unánimes en ambas cámaras del Congreso.
En el juicio político, los legisladores hallaron culpable a Peña de “mal desempeño de funciones”, en medio de la crisis provocada por el cierre de Ueno Bank y de las dudas sobre sus vínculos con la entidad financiera.
De acuerdo con ABC de Paraguay, la votación contra Peña fue casi unánime, a diferencia del caso de Lugo, que registró posiciones más divididas. En la Cámara de Diputados participaron los 78 legisladores en ejercicio, pues aún no habían jurado dos suplentes tras las renuncias de Sebastián Remesowski y Alejo Ríos. En el Senado, el único de sus 45 integrantes que se abstuvo fue Silvio “Beto” Ovelar (ANR, oficialista), quien, al ser consultado por su decisión, invocó su “derecho a guardar silencio”.
Santiago Peña: de intentar renunciar a ser destituido y perder sus fueros
El economista Santiago Peña asumió la Presidencia como una apuesta renovadora del Partido Colorado, fuerza que ha gobernado Paraguay durante casi ocho décadas. En medio del escándalo de Ueno Bank intentó dimitir, pero el Congreso continuó con el juicio político, lo removió del cargo y le impidió conservar los fueros como expresidente.
Peña, de 47 años, presentó su renuncia el jueves. Afirmó que buscaba evitar un mayor perjuicio para el país y ayudar a restablecer la calma, luego de perder el respaldo de su propio partido y ante el inicio del juicio político por supuestas irregularidades vinculadas con la entidad financiera.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, declaró en un video difundido en la red social X.
El Congreso, sin embargo, no alcanzó el quórum necesario para pronunciarse sobre la dimisión, mientras que el Senado optó por proseguir con el proceso para establecer su responsabilidad política.
La defensa de Peña sostuvo que el juicio debía considerarse nulo porque él ya había renunciado, pero el Senado desestimó esa postura y lo declaró culpable. El expresidente no acudió al Legislativo y sus abogados lo representaron, luego de que se denegara su petición de aplazar 72 horas la audiencia para preparar la defensa.
El Congreso destituye a Santiago Peña
Su destitución acorta un mandato que debía extenderse hasta 2028 y representa un golpe para el Partido Colorado, en el poder desde 1947, salvo por el periodo entre 2008 y 2013.
Tras militar en su juventud en el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Peña se sumó al oficialismo en 2016 con el respaldo del entonces presidente Horacio Cartes (2013-2018), a quien se considera su mentor político. Este jueves, Cartes le retiró públicamente su apoyo y respaldó el juicio político contra el exmandatario.
Cuando era ministro de Hacienda de Cartes, Peña tuvo su primera experiencia electoral en 2017, al inscribir su precandidatura presidencial para las internas de ese año.
En diciembre de 2022, después de solo seis años como militante colorado, obtuvo la candidatura presidencial del partido gobernante. El 30 de abril de 2023 se impuso en las elecciones generales con el 42,74 % de los votos, acompañado en la fórmula por Pedro Alliana, quien llegó a la Vicepresidencia.
El exmandatario tenía acciones en Ueno Holding, conglomerado del Grupo Vázquez que reúne a compañías como Ueno Bank. Esa participación, que vendió en marzo de 2025, fue uno de los principales motivos esgrimidos por los legisladores que impulsaron el juicio político.





