Este viernes, el Senado de Paraguay citó al presidente Santiago Peña para que se presente hoy ante el Legislativo y enfrente el juicio político, luego de rechazar la solicitud del mandatario para aplazar su comparecencia en medio de la crisis provocada por la intervención de Ueno bank, entidad con la que se le ha relacionado.
El Senado, dominado por el oficialismo, rechazó por 39 votos contra 3 la petición de Peña de aplazar su comparecencia por 72 horas. En cambio, le pidió que exponga su defensa ante el pleno dentro de los siguientes 30 minutos. La sesión quedó en receso mientras se espera la llegada del jefe de Estado.
Más temprano, el presidente sostuvo que las 12 horas que le concedió el Congreso no bastan para preparar su defensa y afirmó que «eso no es debido proceso».
En X, Peña publicó una carta dirigida al presidente del Senado, el oficialista Basilio Núñez, en la que solicitó la prórroga. «Presentaré mi versión de los hechos ante toda la ciudadanía, aunque a muchos actores políticos les incomode (…). No eludiré mi compromiso con la gente, sobre todo en los momentos difíciles», manifestó.
He pedido una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa. Me notificaron a las 22:15 con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso.
Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos. Nunca voy a rehuir mi compromiso con la gente, y menos en los momentos difíciles.
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 6, 2026
La crisis política en Paraguay se desencadenó después de que el Banco Central (BCP) dispusiera la resolución o el cierre de Ueno bank, entidad que recibió cuantiosos fondos de organismos públicos durante la administración de Peña.
De acuerdo con el BCP, la solvencia de la entidad —que administraba los recursos de más de 2,9 millones de clientes— cayó a menos de la mitad del mínimo requerido, «a raíz de ajustes efectuados en sus estados financieros durante el proceso de regularización».
Peña sigue oficialmente al mando de la Presidencia, pues el Congreso rechazó la dimisión que presentó el día anterior, mientras los diputados debatían el inicio formal del juicio político.
La Constitución paraguaya dispone en su artículo 189 que los expresidentes elegidos democráticamente ocuparán un escaño vitalicio en el Senado, «excepto si fueron sometidos a juicio político y declarados culpables».
Quienes son senadores vitalicios cuentan con fueros, por lo que no pueden enfrentar un proceso penal sin autorización del Senado.





