Argentina movilizará a 52.900 integrantes de las fuerzas de seguridad para el operativo durante la visita del papa León XIV. El pontífice llegará este domingo y permanecerá en el país hasta el miércoles, con actividades previstas en Buenos Aires, Luján y Córdoba.
La ministra de Seguridad Nacional argentina, Alejandra Monteoliva, describió el despliegue como un operativo “histórico”, “inédito” y “sin precedentes”. En él participarán fuerzas federales y las policías de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires y Córdoba.
El dispositivo incluirá la instalación de 60 kilómetros de vallado, controles en los accesos a las celebraciones multitudinarias y limitaciones temporales del espacio aéreo durante distintas etapas de la visita papal.
En la ciudad de Buenos Aires se desplegarán 16.680 policías. Además, el Gobierno porteño asignará 2.041 agentes de tránsito a 260 puntos de orientación y cortes de calles. El operativo contará también con 120 profesionales médicos del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), 28 ambulancias y dos hospitales móviles.
Durante su estadía en la capital argentina, León XIV encabezará dos actos multitudinarios: una misa el lunes por la mañana en el Monumento de los Españoles, en Palermo, y un encuentro con jóvenes el martes por la noche en el mismo sitio. Monteoliva calcula que un millón y medio de personas podrían concurrir a la misa.
La agenda incluye también actividades en la provincia de Buenos Aires. El lunes, el papa irá al Cottolengo Don Orione, en la localidad de Claypole, y el miércoles oficiará una misa multitudinaria en Luján.
Para esos dos eventos, el Gobierno provincial dispuso la participación de 12.000 efectivos policiales, respaldados por motos y helicópteros. El despliegue sanitario incluirá 1.200 trabajadores de la salud, 45 ambulancias, ocho unidades sanitarias móviles, dos puestos médicos de alta complejidad, ocho hospitales de referencia, cuatro hospitales de campaña y dos helicópteros sanitarios.
En Córdoba, donde León XIV estará el martes, cerca de 14.000 personas —entre personal de seguridad, bomberos y trabajadores sanitarios— formarán parte del operativo. Allí se celebrará una misa a la que se prevé que asista un millón de personas.
Plan especial de transporte
Ante el gran movimiento de personas previsto para los próximos días, el Gobierno argentino activó un esquema especial de transporte público. La medida se coordinó con las autoridades de las jurisdicciones implicadas, la Conferencia Episcopal Argentina y las compañías que prestan los servicios.
El plan prevé más servicios de colectivos y trenes, trenes nocturnos y con horarios extendidos, y traslados gratuitos para 24.000 voluntarios. El transporte de pasajeros tendrá horarios ampliados y se sumarán frecuencias en las líneas ferroviarias de cercanías que salen de Buenos Aires.
Como medida de seguridad, algunas estaciones de tren y metro de la capital argentina cerrarán desde este sábado y seguirán fuera de servicio hasta el jueves, después de que termine la visita papal.
También está previsto trasladar a cerca de 4.000 voluntarios desde Buenos Aires a Luján, situada a unos 70 kilómetros al oeste de la capital. Allí, el pontífice celebrará una misa multitudinaria el miércoles.
En el ámbito aéreo, regirán restricciones temporales que implicarán cambios en los horarios de algunos vuelos comerciales con origen o destino en el aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, el aeropuerto internacional de Ezeiza y el aeropuerto de Córdoba.
Las autoridades calculan que alrededor de siete millones de personas se desplazarán en los próximos días para asistir a alguno de los encuentros masivos del pontífice. Ante esa previsión, aconsejaron organizar los viajes con antelación y revisar la información oficial de las empresas de transporte y de las jurisdicciones correspondientes.





