Desde la invasión a gran escala de febrero de 2022, Rusia habría registrado cerca de 400.000 muertes en la guerra de Ucrania, de acuerdo con información confidencial de la agencia estadística estatal, Rosstat, filtrada y examinada por Bloomberg. El Kremlin no ha admitido públicamente una cifra de esa magnitud en años.
El archivo contiene más de 11 millones de certificados de defunción e incluye datos como la residencia, la edad y el lugar de fallecimiento. Lo consiguieron Cyber Partisans, un grupo opositor bielorruso, y Silent Crow, una operación de hackers ucranianos. Más tarde, ambos lo entregaron a Bloomberg y a un reducido grupo de medios.
Un secreto estatal expresado en cifras
Desde el 24 de febrero de 2022 hasta finales de agosto de 2026, cerca de 392.700 certificados relacionan de manera directa la muerte con el conflicto, mediante códigos o menciones en texto libre a expresiones como «operación militar», bombardeos o drones.
El presidente Vladimir Putin ha procurado ocultar la escala de las bajas. En 2015 clasificó como secretas las pérdidas militares en operaciones especiales realizadas en tiempos de paz o durante una guerra, y Rusia no publica cifras desde los primeros meses de la invasión. Rosstat también redujo la difusión de numerosas estadísticas después de 2022.
Bloomberg señala que el número verdadero casi con seguridad es superior. Entre los casos que pueden faltar hay desaparecidos, cuerpos que no han sido identificados, personas que fallecieron tiempo después a causa de sus heridas y muertes anotadas bajo otras categorías o no registradas. Los cálculos de Silent Crow alcanzan aproximadamente 450.000, al incluir fallecimientos fuera del combate y registros que no especifican la causa. Rosstat no contestó la solicitud de comentarios del medio.
Otros cálculos apuntan a cifras parecidas. Fuentes familiarizadas con la situación del ejército ruso, que pidieron mantener el anonimato, consideraron verosímil un saldo de unos 400.000 muertos. Mediazona, medio independiente ruso, y el servicio ruso de la BBC han confirmado por nombre 285.881 fallecimientos hasta este mes. Por otro lado, un cálculo de Mediazona y Meduza basado en registros de herencias estima alrededor de 352.000 muertos hasta diciembre de 2025.
Quiénes mueren: hombres de más edad y fuera de las capitales
Los certificados reflejan que, con el paso del tiempo, el ejército pasó de depender de hombres relativamente jóvenes a incorporar a personas de mayor edad. Durante los primeros seis meses de 2022, 146 hombres de entre 50 y 59 años murieron por causas vinculadas a la guerra, menos del 1% de las muertes en ese grupo etario. En el primer semestre de 2025, la cifra superó los 12.600, alrededor del 16%. Para los hombres de 18 a 29 años, la guerra fue responsable de cerca de dos tercios de todas las muertes durante ese período.
La carga de las muertes también varía según el lugar. En zonas remotas de Siberia como Buriatia, Tuvá y Zabaikalsky, que limitan con Mongolia, aproximadamente un tercio de los hombres de 18 a 49 años fallecidos entre el comienzo de la invasión y mediados de 2024 murió por causas relacionadas con la guerra. En Moscú y San Petersburgo, la proporción rondó uno de cada diez, lo que indica que las principales ciudades estuvieron parcialmente resguardadas.
En 2026 se han registrado hasta ahora casi 37.800 muertes de militares, aunque el total probablemente aumentará debido a los retrasos en la inscripción. Más de la mitad se produjo en el este de Ucrania, donde las fuerzas rusas buscan superar algunas de las posiciones defensivas más fuertes del país.
Un frente inmóvil y la posibilidad de una movilización
Bloomberg informa que este año el conflicto ha causado un costo aún mayor a Rusia: sus avances territoriales han sido menores que en 2025 y sus bajas, más numerosas. Ucrania y los servicios de inteligencia occidentales afirman que en octubre el Kremlin perdió un récord de 54.000 soldados entre muertos y heridos graves. En cuanto a Ucrania, el presidente Volodymyr Zelenski declaró en febrero a medios franceses que habían muerto al menos 55.000 de sus soldados y que muchos otros estaban desaparecidos. El Estado Mayor ucraniano estima que Rusia ha sufrido 1,6 millones de muertos y heridos graves.
Dado que con frecuencia las bajas mensuales superan el número de nuevos reclutas, Moscú podría tener que intensificar la movilización. El medio señala que el Kremlin ya creó la infraestructura digital necesaria para convocar a la población al servicio militar y restringió las opciones para eludirlo. El decreto de movilización parcial de 2022 sigue vigente, por lo que las autoridades podrían convocar a más reservistas sin declarar otra movilización. Rusia también ofrece bonos para enlistarse, aunque algunos pagos se han reducido ante la presión sobre las finanzas públicas.
Ante la falta de avances importantes en el campo de batalla, Rusia ha aumentado los bombardeos contra ciudades e infraestructuras esenciales de Ucrania con el objetivo de debilitar la moral de Kiev. Al mismo tiempo, busca que Estados Unidos presione a Ucrania para que ceda más territorio. Está previsto que funcionarios de Rusia, Ucrania y Estados Unidos se reúnan esta semana en Abu Dabi para tratar las condiciones de un posible alto el fuego.
El ciberataque y las dudas sobre la autenticidad
El 1 de noviembre, Silent Crow y Cyber Partisans dijeron haber penetrado la red interna de Rosstat, obtenido acceso a unos 25.000 computadores y extraído cerca de 23 terabytes de información. Días más tarde, Rosstat confirmó que recibió ciberataques dirigidos entre el 29 de octubre y el 1 de noviembre, aunque afirmó que no tenía pruebas de que se hubieran vulnerado sus bases de datos o filtrado datos confidenciales. La entidad dijo que estaba recuperando sus sistemas después de que un ataque dejara fuera de servicio parte de su infraestructura.
Bloomberg indicó que no logró verificar de manera independiente y criptográfica que el archivo fuera auténtico. No obstante, al examinarlo encontró que los metadatos —la información técnica que describe cómo se creó el archivo— son compatibles con una exportación legítima y no detectó indicios de que los datos hubieran sido fabricados.
La información también coincide con los datos oficiales publicados para 2021-2023, el último año del que Rosstat dispone de estadísticas anuales definitivas. La diferencia en el total de muertes fue de 0,1% en 2021 y de 0,2% en 2022. La discrepancia más amplia se observó en 2023, cuando los archivos filtrados muestran cerca de 1% más fallecimientos; las estadísticas oficiales no incluirían miles de muertes de hombres jóvenes, en parte debido a demoras en el registro.
Esas demoras se han prolongado. En el segundo semestre de 2023, el retraso mediano rondaba las seis semanas; para 2025, ya excedía los cuatro meses. Solo en agosto de 2026 se incorporaron más de 2.500 fallecimientos relacionados con la guerra que habían ocurrido en 2025. En 2024, el año más reciente con registros casi completos, aproximadamente una de cada diez muertes de guerra se anotó más de 14 meses después; la mayoría de las demás se registró en el plazo de una semana.
Un dato adicional: desde mediados de 2024, los registros presentan más irregularidades. Cerca de la mitad de las muertes relacionadas con la guerra no indica la región de residencia, frente a una de cada veinte entre las demás defunciones.
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