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Boric reconoce demoras en viviendas de emergencia tras críticas en Biobío y ordena sumar proveedores
05 February 2026 | 14:23
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El arquitecto y urbanista Iván Poduje, designado como ministro de vivienda y urbanismo por el presidente electo José Antonio Kast, delineó lo que será su gestión al mando de una de las carteras más críticas del próximo gobierno. Entre sus anuncios destacan una auditoría profunda a la dotación de personal, plazos fatales para la reconstrucción y una postura de "tolerancia cero" ante las tomas ilegales.
Con más de 30 años de trayectoria trabajando estrechamente con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (minvu), es reconocido por su perfil técnico y sus agudas críticas a la planificación estatal. Tras una fallida candidatura a la alcaldía de Viña del Mar, asume ahora el desafío de liderar la cartera de vivienda, con la meta de reducir el déficit habitacional histórico que afecta al país.
Uno de los primeros temas abordados fue la reunión de traspaso con el actual ministro Carlos Montes. Calificó el encuentro como "republicano", aunque no escatimó en señalar las deficiencias encontradas.
Según el futuro secretario de Estado, el MINVU cuenta con una dotación de 6.500 funcionarios, de los cuales aproximadamente 1.450 ingresaron durante los últimos cuatro años.
"Vamos a mirar con lupa a todas las personas que no estén desarrollando una función técnica. Aquellos que entraron por la ventana o que no son competentes, se tienen que ir", sentenció.
Además adelantó que, en el primer mes de gestión se realizará una revisión exhaustiva para detectar duplicidad de funciones y concursos de última hora, advirtiendo que podría haber desvinculaciones inmediatas si se confirma la existencia de "operadores políticos".
La lentitud en la reconstrucción tras los incendios forestales fue el punto más tenso de la conversación. El próximo ministro, responsabilizó a la actual administración por una "falta de conocimiento técnico" al aplicar decretos restrictivos (como el DS49) en situaciones de catástrofe, lo que ha impedido que miles de familias recuperen su hogar.
Viña del Mar: Comprometió un plazo de 15 meses para finalizar las obras. "Si no se cumple, yo pongo mi cargo a disposición", afirmó de manera tajante.
Biobío y Ñuble: Denunció que en el sur el abandono es aún mayor. "Lo de Biobío y Ñuble es una vergüenza; el sistema no funciona y se llenó de burocracia mientras la gente sigue esperando", señaló, comprometiendo un plan de choque similar al aplicado tras el terremoto del 27F.
Al ser consultado sobre la toma del Cerro Centinela en San Antonio, fue enfático en que su administración no validará soluciones que pasen por encima de quienes han esperado años en los conductos regulares.
"Si la expropiación no se concreta antes del 11 de marzo, la vamos a revertir. Se van a ir todos los que se saltaron la fila", aseguró, argumentando que existen comités de vivienda que llevan más de 12 años esperando y que ven con frustración cómo se premia la ilegalidad con recursos estatales.
Para los primeros tres meses de gobierno, anunció la implementación del "Plan Desafío 90", una estrategia de despliegue rápido que incluye:
Finalmente, restó importancia a las supuestas tensiones con partidos de Chile Vamos (como la UDI o Evópoli) respecto a su nombramiento. Aseguró que su foco es puramente técnico y orientado a cumplir la meta de entregar 400.000 viviendas durante el periodo presidencial. "No vamos a hacer grandes reformas institucionales para que las familias sigan esperando; vamos a construir casas", concluyó.