La detención de un hombre que portaba tobillera electrónica y que estaba “apagada hace tres días ” dejó al descubierto una gran falencia en el sistema de monitoreo. Son los mismos condenados quienes deben cargar el dispositivo y cuando se detecta alguna anomalía no hay respuesta inmediata, sino que debe oficiarse primero al Tribunal. Pese a no respetar esta medida el detenido quedó en libertad.

Presupuesto de Quiroz altera reglas: regiones pierden fondos, contratas se congelan y sube la deuda


