Personal de la Seremi de Salud, realizó una fiscalización en la cafetería Rendibú, ubicada en la esquina de O’Higgins con diagonal Pedro Aguirre Cerda de Concepción, donde un niño de 3 años bebió cloro que se encontraba en un vaso del local.
Según informa Radio Bío Bío, la Seremi de Salud inició una investigación de oficio, luego de que la familia del menor ingresara formalmente la denuncia.
Durante la fiscalización se constató que el local cumple con las condiciones sanitarias, por lo que seguirá funcionando.
A través de un comunicado en redes sociales, la empresa ofreció disculpas a los afectados, indicando que lo ocurrido no se trata de un procedimiento habitual.
Dos meses durará la investigación en la que se determinará si existen responsabilidades por parte del local, de hacerlo, arriesgan multas que podrían superar los 48 millones de pesos.



