Una investigación publicada por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, reveló evidencia de que los indios de Sudamérica ya consumían cocaína y ayahuasca, cerca de mil años atrás. Esto, gracias al hallazgo de instrumentos que contenían rastros químicos de estas sustancias.
De acuerdo al medio N+1, las drogas no serían nativas del lugar donde fueron encontradas, por lo que se presume que podrían haber sido traídas por redes de comercio o por chamanes.
Los artefactos en cuestión, se encontraron en una estructura con forma de caverna el Lípez, en el sudoeste de Bolivia. Se trata de una bolsa de cuero, un par de tablas de madera, un tubo de aspiración, un par de espátulas hechas con huesos de llama, una banda textil, y otra bolsa hecha de hocicos de zorro cosidos juntos, además de fragmentos de tallos y plantas secas.
Estos objetos datan de los años 905 a 1170, de acuerdo al medio citado. Este rango de fechas coincide con el colapso de la cultura de Tiahuanaco, una poderosa civilización andina que duró alrededor de cinco siglos y que dominó los territorios actuales de Perú, Bolivia y Chile. También se cree que las drogas desempeñaban un papel relevante para dicha cultura, especialmente en rituales religiosos y de curación.



