Se trata del sacerdote Hugo Márquez, quien es acusado del abuso sexual de un joven entre 1995 y 1998, quien posteriormente se suicidó, no sin antes contarle de los hechos a su tío.
El tío, Antonio Garrido, asegura que no ha habido acercamiento alguno de parte de la Iglesia, entidad que habría ofrecido ayuda psicológica para él y su madre, luego del lamentable hecho.



