El Banco Central bajó la tasa de interés de un 3% a un 2,5% el mes pasado, en un intento por reactivar la economía local.
Si bien esta baja ha potenciado la demanda de créditos hipotecarios, el precio de las viviendas continúa al alza. Asimismo, el interés por las propiedades usadas ha aumentado, mientras que ha ocurrido lo contrario en el caso de casas y departamentos nuevos.



