Los alcaldes del Gran Concepción tienen opiniones divergentes acerca de la necesidad de que vuelva la presencia militar a las calles, para controlar los saqueos y daños a la infraestructura pública y privada.
De acuerdo a BioBioChile, fue el presidente de la Comisión de Seguridad Pública de la Asociación de Municipalidades de la región del Bío Bío y alcalde de Chiguayante, Antonio Rivas, quien planteó la posibilidad de que el Gobierno considere esta idea. No obstante, algunos jefes comunales aseguran que no es necesario.
Luego del saqueo de dos supermercados en Chiguayante durante la noche del martes, y la falta de resguardo policial, el alcalde Rivas, junto a otros del Gran Concepción, exigieron al Ejecutivo que cumpla con su obligación de entregar seguridad a la ciudadanía, en el contexto del escenario de estallido social que atraviesa el país.
Rivas explicó que en su comuna existe poca presencia policial, y que es obligación del Estado otorgar seguridad.
«Lo que nosotros necesitamos es seguridad, eso no necesariamente es con más o menos militares (…). La medida la tiene que tomar el Gobierno», dijo al medio citado.
Por su parte, el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, enfatizó en que a pesar de que la comuna es una de las más afectadas por la violencia, son las autoridades políticas y policiales, quienes deben controlar la situación.
«Las Fuerzas Armadas cumplieron una labor puntual, ahora hay que dar paso a las medidas profundas, al diálogo, a ser capaces de asumir liderazgos, y que cuando no los hay, doblemente hay que asumirlos», expresó.
En tanto, el jefe comunal de Lota, Mauricio Velásquez, dijo que las policías deben ser suficientes para enfrentar el actual escenario.
«Yo necesito que el Ministerio del Interior de una vez por todas haga su trabajo y esa responsabilidad es de las policías en ejercicio», señaló a BioBioChile.
A la cita también acudió el alcalde de Tomé, Eduardo Aguilera, quien se retiró antes de ser requerido por la prensa.



