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Violento historial de militar que disparó e hirió a transeúnte en Concepción

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con informacion de:Canal9

 Sus antecedentes penales previos fueron los que incidieron en la prisión preventiva decretada por la Corte de Apelaciones contra el uniformado formalizado por los apremios ilegítimos al civil Gastón Santibáñez, quien recibió un disparo de balín de goma en el muslo derecho.

Son cuatro condenas por lesiones en las que el denominador común es la violenta conducta del sargento de Ejército, Héctor Herrera Villa.

Primero fue declarado culpable hace 16 años, tras una investigación de la Fiscalía Militar. Luego, en 2011, le siguieron dos multas de 80 mil pesos, tras agredir con golpes de pies y puño a dos personas en la comuna de Florida.

En el cuarto episodio, en tanto, la víctima fue un gendarme con el que el militar se trenzó en una pelea en un pub también de Florida, causándole una lesión leve a raíz de un golpe en el mentón.

Sobre el historial y el hecho que Herrera Villa siga en el Ejército no obstante las condenas, el Ejército se limitó a explicar que, conforme al sistema procesal y penal vigente, los delitos cometidos en servicio activo no acarrean la inhabilidad debido a las salidas alternativas para el cumplimiento de las penas.

Por eso es que el uniformado se encontraba en la calle el 21 de octubre pasado, que cuando intentó detener a Gastón Santibáñez por violar el toque de queda le disparó en la pierna.

La víctima dio cuenta de lo ocurrido, luego que una residente de la Remodelación Paicaví -quien observaba desde su departamento- advirtió a los militares de la presencia del carpintero escondido tras una escalera.

Tras pasar cerca de una hora y media herido y sangrando a un costado de la avenida Paicaví, una ambulancia que llega al lugar, después de haber sido llamada por un periodista que trabajaba en el sector, traslada al hombre de 50 años al Hospital Regional, donde se le extrae el cartucho disparado por el sargento y que permanecía incrustado en el muslo.

Actualmente el carpintero, quien se desempeña para una empresa contratista a cargo de la construcción de un edificio, teme perder su trabajo, aunque más preocupado está por la precaria atención médica que está recibiendo en un Cesfam y no en la Mutual de Seguridad, que descartó que lo ocurrido fuera un accidente laboral.