La esquina de Colón con Eugenio Campos de Talcahuano concentra entidades financieras, sociales y comerciales, en cuyos accesos se congregaron muchas personas, desde temprano para realizar ineludibles trámites.
Un local de abarrotes presentaba una fila de compradores principalmente de artículos de desinfección, los que ya comienzan a escasear, como el cloro, alcohol, mascarillas y guantes.
Nadie pensó que se llegaría a este punto, ni el enorme riesgo que representaba el Covid-19, cuando explotó en Wuhan, a fines del año pasado.


