Cargar al bebé puede ser una experiencia maravillosa, que crea un sentimiento de protección y el inicio de una estrecha relación entre hijos y padres. Poder estar tan cerca del porteador (madre-padre) transmite mucha tranquilidad a los bebés, que se sienten seguros y protegidos.

Los 80 vuelven a estar de moda: ¿eran realmente mejores o la nostalgia nos hace olvidar cómo vivíamos antes?

