Aunque Violeta Parra fue más conocida como cantante, lo cierto es que era una artista integral. Una prueba de ello es la legendaria carpa que la artista montó en La Reina, donde había canto, sí, pero también estaban sus arpilleras y su poesía.
Injustamente, su obra visual está entre lo menos conocido de su arte. Esto a pesar de la histórica muestra «Tapices de Violeta Parra» en el Museo de Artes Decorativas de París, ubicado en el pabellón Marsan del Palacio del Louvre, inaugurada en abril de 1964. En esa ocasión expuso 23 tapices, 20 cuadros y 15 esculturas en alambre y máscaras cubiertas con porotos, lentejas y arroz, en forma de mosaico.


