A propósito del incendio que afectó a una antigua casa ubicada en la esquina de Prieto con Lincoyán, nos damos cuenta de la fragilidad del patrimonio arquitectónico penquista, en especial de esas edificaciones anónimas que llevan cerca de cien años, o incluso más, acompañando a la ciudad; las que, al mismo tiempo, son el único testimonio de algunas técnicas y lenguajes del ayer.

A casi 3 meses de fatal choque en Castro, conductor sigue sin formalización y familia teme fuga


