Las pérdidas involuntarias de orina suelen ser habituales durante el embarazo, especialmente a partir del tercer trimestre.
Existen diversos factores de riesgo que predisponen a sufrir pérdidas de orina, como por ejemplo:
- Sobrepeso y obesidad antes del embarazo.
- Aumento excesivo de peso durante la gestación.
- Embarazo gemelar.
- Ser mayor de 35 años, porque los músculos del suelo pélvico no tienen la misma firmeza.
- Ser primípara, pues en el primer embarazo es cuando más sufre el suelo pélvico de la mujer.
- Tener antecedentes familiares, es decir, madre o hermana con incontinencia urinaria.
Hoy te contamos por qué se producen estas pérdidas de orina durante el embarazo e incluso durante el postparto, y qué podemos hacer para tratar de evitarlas.


