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Proponen que próximo delegado del Biobío asuma junto a un encargado para la reconstrucción
06 February 2026 | 07:32
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Con la llegada de las altas temperaturas y el aumento de actividades al aire libre, las picaduras de abejas se vuelven más frecuentes. Aunque en la mayoría de los casos provocan solo molestias leves, en algunas personas pueden desencadenar reacciones graves e incluso poner en riesgo la vida.
La enfermera Cynthia Cariaga, académica UDLA, explicó que ante una picadura de abeja lo primero es retirar el aguijón lo antes posible, sin apretar la zona, ya que esto podría liberar más veneno. Luego, se recomienda lavar el área con agua y jabón y aplicar frío local para disminuir el dolor y la inflamación.
Cariaga advirtió que, en personas alérgicas, una picadura puede provocar una reacción anafiláctica, una respuesta severa del organismo que puede derivar en dificultades respiratorias, baja de presión arterial y, en casos extremos, un paro cardiorrespiratorio si no se actúa con rapidez.
Respecto a cómo saber si una persona es alérgica, la profesional indicó que muchas veces la primera reacción grave ocurre sin antecedentes previos, por lo que es fundamental reconocer los síntomas de alerta: hinchazón en rostro o garganta, ronquera, urticaria generalizada, mareos o pérdida de conciencia.
Ante cualquiera de estos signos, el llamado es a buscar atención médica inmediata o activar los servicios de emergencia. En casos de personas diagnosticadas con alergia, es clave portar su tratamiento de emergencia y evitar la exposición a insectos.
Finalmente, la enfermera recalcó la importancia de la educación y prevención, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, recordando que una picadura aparentemente simple puede transformarse en una urgencia vital.