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Abraham Novoa, académico de Pedagogía en Educación Diferencial de la Universidad de Las Américas (UDLA), analizó los obstáculos que se enfrentan las personas con necesidades educativas especiales, al intentar acceder y permanecer en el sistema universitario.
El acceso a la educación superior en Chile ha experimentado avances, pero persisten deudas estructurales que dificultan que la inclusión sea una realidad efectiva. Según Abraham Novoa, académico de la UDLA, el problema no radica únicamente en el ingreso, sino en las barreras que el propio sistema impone a lo largo de la formación académica.
Durante la conversación, el especialista enfatizó que la inclusión suele reducirse erróneamente a la eliminación de barreras arquitectónicas, como rampas o ascensores. Sin embargo, el desafío más complejo se encuentra en las barreras actitudinales y pedagógicas.
"La verdadera inclusión requiere que las instituciones adapten sus metodologías de enseñanza y evaluación, entendiendo que la diversidad es la norma y no la excepción", señaló el experto.
Para Novoa, es fundamental que los docentes universitarios reciban capacitación constante en Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), permitiendo que el contenido sea accesible para todos los estudiantes desde su origen.
El académico también abordó el impacto de la normativa vigente, destacando que aunque la Ley 21.091 de Educación Superior exige mecanismos de inclusión, todavía existe una brecha significativa entre lo que dice el papel y la experiencia cotidiana de los alumnos con discapacidad.
Uno de los puntos críticos mencionados fue la transición desde la educación media a la superior. Muchos estudiantes que cuentan con programas de integración (PIE) en el colegio se encuentran con un escenario desprovisto de apoyos específicos al ingresar a la universidad, lo que aumenta las tasas de deserción.
Hacia el cierre de la entrevista, Abraham Novoa hizo un llamado a las casas de estudio a mirar la inclusión no como un acto de caridad, sino como un derecho humano fundamental.
Puntos clave para avanzar:
El análisis de Abraham Novoa deja claro que la inclusión no es una meta que se alcanza con un decreto, sino un proceso cultural continuo. El éxito de un estudiante con discapacidad en la educación superior no debería depender de su resiliencia individual, sino de un sistema que lo reciba con las herramientas adecuadas. El camino hacia una educación equitativa en Chile requiere, hoy más que nunca, voluntad política, inversión y, sobre todo, empatía pedagógica.