
Steinert anuncia querella contra Núñez (PC) tras dichos por su "vínculo familiar con abogado narco"
Nuestra Casa
hrs


No envejecen, no se equivocan y ya facturan millones. Desde la japonesa Imma Gram hasta la chilena Josefa Sorel, estos "humanos digitales" están transformando la industria del marketing y abriendo un profundo debate sobre la ética y la percepción de la realidad.
En un mundo donde lo digital y lo físico se fusionan cada vez más, ha surgido un fenómeno que está captando la atención de marcas internacionales y millones de seguidores: los influencers creados íntegramente con Inteligencia Artificial (IA).
Personajes que, a pesar de no existir en la vida real, protagonizan campañas de moda, asisten a eventos masivos y generan millonarios ingresos para sus creadores.
Uno de los casos más emblemáticos es Imma Gram, una joven creada en Tokio en 2018. Con su característico cabello rosado, Imma ha colaborado con marcas de renombre y participa activamente en la vida cultural de Japón, "posando" en calles reales de Harajuku o Shinjuku.
Por otro lado, en Brasil destaca Magalu, la asistente virtual de una empresa de retail que se transformó en una celebridad con más de 9 millones de seguidores.
A diferencia de Imma, Magalu no busca el hiperrealismo absoluto, sino que se presenta como un personaje digital carismático que interactúa con famosos y promociona desde electrodomésticos hasta productos de belleza.
Chile no se ha quedado atrás, Josefa Sorel, creada hace aproximadamente un año y medio por una agencia de marketing liderada por el fotógrafo Francisco Aguirre, ha logrado un nivel de realismo sorprendente.
Josefa incluso "asistió" al festival Lollapalooza, compartiendo historias con artistas internacionales y mostrando una rutina que emula a cualquier influencer de carne y hueso.
Lo curioso es que Josefa no solo publica fotos; cuenta con un podcast donde, mediante una voz con acento chileno, comparte reflexiones sobre la vida y la intuición, logrando que muchos usuarios interactúen con ella sin notar, en primera instancia, su origen artificial.
A pesar del éxito comercial, la proliferación de estos modelos digitales enciende las alarmas. Expertos y usuarios plantean interrogantes sobre la presión estética que generan estos rostros "perfectos" que no envejecen ni tienen imperfecciones.
Aunque el impacto en el mercado laboral de modelos e influencers reales es una preocupación latente, la tendencia parece haber llegado para quedarse.
La clave, según los expertos, reside en la transparencia: que los creadores especifiquen claramente cuándo se trata de un contenido generado por IA para que la audiencia pueda discernir entre la ficción digital y la realidad.
La tecnología avanza a paso firme, y el desafío para los usuarios será aprender a convivir con estos nuevos habitantes del ecosistema digital, manteniendo siempre una mirada crítica sobre lo que vemos en nuestras pantallas.

Steinert anuncia querella contra Núñez (PC) tras dichos por su "vínculo familiar con abogado narco"

Derrota para Lula: Congreso rechaza veto y aprueba reducción de pena de 27 años a Jair Bolsonaro

SML, Gendarmería y DDHH: Ministerio de Justicia confirma recorte que alcanza los $46 mil millones