En medio de la incertidumbre que existe entre miles de extranjeros respecto de las nuevas políticas migratorias que pretende impulsar el actual Gobierno, el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) emitió una alerta por la proliferación de páginas web y cuentas en redes sociales falsas que utilizan engañosamente la imagen institucional para captar usuarios y cobrar por gestiones que, en gran parte, son gratuitas. 
Según informó el organismo, se busca advertir a la comunidad migrante para que se informe únicamente por canales oficiales y no caiga en manos de tramitadores que prometen acelerar procesos o garantizar resultados favorables a cambio de pagos. El fenómeno, de acuerdo con el servicio, no es nuevo, pero en los últimos días volvió a encender alarmas tras la utilización maliciosa de la identidad de la jefa metropolitana del organismo, Carolina Rojas Flores. 
Desde la institución señalaron que estas maniobras pueden comprometer no solo el patrimonio económico de las personas, sino también su situación migratoria. En ese contexto, el director nacional del servicio, Frank Sauerbaum, sostuvo que la única información válida se encuentra en las plataformas oficiales del Estado y que la asesoría entregada por el organismo no tiene costo. 
Uso indebido de datos personales
El Servicio Nacional de Migraciones también advirtió sobre un riesgo adicional: la entrega de antecedentes sensibles a terceros. Datos personales, documentos de identidad o claves compartidas con cuentas falsas podrían facilitar suplantaciones de identidad, fraudes financieros o nuevas estafas posteriores. 
Por ello, la autoridad reiteró que los funcionarios públicos atienden únicamente en espacios institucionales, como oficinas habilitadas y plataformas formales, y no por redes sociales personales. Asimismo, recordó que cualquier pago asociado a visas o derechos migratorios se realiza por los canales oficiales del Estado, y no mediante transferencias a cuentas particulares. 
Escenario de mayor demanda informativa
La advertencia se produce en momentos en que la discusión pública sobre eventuales modificaciones en materia migratoria ha elevado la demanda por información y respuestas rápidas. Ese contexto, sostienen fuentes vinculadas al tema, suele abrir espacio para operadores informales que se presentan como intermediarios capaces de “resolver” trámites ante la burocracia estatal.
Frente a ello, el llamado oficial es uno: verificar siempre la autenticidad de los sitios y perfiles consultados, denunciar cuentas sospechosas y recurrir solo a los canales reconocidos por la autoridad para evitar perjuicios económicos y legales. 




