El defensor de la Niñez, Anuar Quesille, expresó sus reparos sobre el proyecto “Escuelas Protegidas” del gobierno. Esto, ante la comisión de Educación de la Cámara de Diputadas y Diputados. “Vemos que falla”, aseguró.
Recordemos que ante hechos de violencia en recintos educacionales, la iniciativa tiene un enfoque en la revisión de mochilas y bolsos, el prohibir el ocultamiento facial de los estudiantes y la inhabilidad de ciertos condenados para postular a la gratuidad universitaria, entre otras medidas.
Al respecto, el representante de la Defensoría de la Niñez comenzó diciendo que este tipo de situaciones no es algo nuevo, con advertencias desde el 2022.
“Nos hemos dado cuenta de que existe una situación crítica en los establecimientos educacionales. Lamentablemente, tuvimos que esperar tragedias como lo ocurrido en Calama o una escalada pública de violencia para comprender que estamos frente a una problemática que requiere un abordaje serio y principalmente que sea basado en la evidencia”, partió diciendo.
Acto seguido, agregó: “Es importante tener en cuenta que la violencia que se vive en contextos educativos es grave y exige una respuesta decidida por parte del Estado, pero esa respuesta debe ser eficaz, proporcional y además compatible con los derechos de niños, niñas y adolescentes”.
Defensoría de la Niñez manifiesta reparos a proyecto “Escuelas Protegidas”
Sobre la iniciativa, comentó: “Creemos que el problema de este proyecto es que pone el foco principalmente en el control, en la inspección, en la sanción y en la intervención policial, y no desarrolla con la misma fuerza medidas de prevención, apoyo psicosocial, convivencia escolar o salud mental, fortalecimiento de capacidades institucionales, entre otras”.
A su juicio, promete orden, “pero a la vez no construye con la misma fuerza las condiciones estructurales que permitan prevenir la violencia de manera sostenible y reparar los casos que hayan ocurrido. Por eso, creemos que se requiere, para poder hacernos cargo de esta situación tan dramática, un cambio de paradigma y pasar de castigar primero a cuidar primero”.
De esta manera, Quesille hizo un llamado. “Tener mucho cuidado con políticas públicas que no tengan el carácter integral. Las escuelas reflejan distintas facetas de la sociedad, entre ellas la violencia, el delito, la pobreza, la falta de oportunidades y la carencia de protección social”, señaló.
Finalmente, concluyó: “Detrás de cada acto de violencia hay una historia de vida que refleja el abandono de los niños por parte del Estado (…) las propuestas deben ser integrales y deben llamar a todas las instituciones que tienen relación con la materia a comprometerse a actuar de forma seria y efectiva. Desde lo técnico y no desde la ideología, justamente en el análisis de este requisito, vemos que este proyecto falla”.




